INTRODUCCIÓN de la ruta “Faro de Cap Salines-Cala de s’Almunia”

DATOS TÉCNICOS de la ruta “Faro de Cap Salines-Cala de s’Almunia”

  • Fecha de Inicio: 27  agosto 2026
  • Hora de Inicio 10:45 
  • Distancia: 21,72 km         
  • Altitud min: 2 m        
  • Altitud máx: 47 m      
  • Desnivel Positivo: 271 m     
  • Desnivel negativo: 271 m       
  • Altitud inicial 12 m
  • Tiempo Total: 08.50
  • Tiempo Caminando:  06:59
  • Velocidad media: 2,8 km/h 

https://www.relive.com/view/vPv4wG9ZDRq

ITINERARIO de la ruta “Faro de Cap Salines-Cala de s’Almunia”

DESCRIPCIÓN de la ruta “Faro de Cap Salines-Cala de s’Almunia”

La ruta “Faro de Cap Salines-Cala de s’Almunia” tiene como objetivo recorrer viejos caminos y senderos que unen estos dos enclaves, siguiendo mayoritariamente la primera línea de costa, donde destacan lugares paisajísticamente espectaculares como el Caló des Màrmols y la Cala de s’Almunia.

El punto de partida de este itinerario lo he situado en las proximidades del Faro del Cabo de Ses Salines. Llegamos a este lugar por la carretera Ma-6110, una carretera estrecha que sale de la zona de Ses Salines/Santanyí y termina junto al cabo. El propio Ministerio para la Transición Ecológica describe el acceso como una carretera estrecha que atraviesa campos, matorrales y pinares hasta la costa. Dejamos aparcado nuestro coche en el margen derecho de la carretera y caminamos unos minutos hasta llegar al Faro.

Carretera del faro, Ma-6110, punto de inicio de la ruta

Faro de Cap Salines

El Faro de Cabo de las Salinas está situado en el extremo más meridional de Mallorca, dentro del municipio de Santanyí. Fue inaugurado en 1863 y continúa activo. En 1982 se convirtió en el primer faro de España alimentado mediante energía solar fotovoltaica. Desde 2005, parte de sus dependencias acogen una estación costera de investigación científica y oceánica vinculada a instituciones de ciencias marinas. Está muy cerca del mar, en un paisaje bastante natural de rocas, matorral y pinar, sin grandes construcciones alrededor. 

En días despejados se puede distinguir el archipiélago de Cabrera hacia el sur. Su explanada sirve de punto de inicio para caminatas litorales, como la ruta costera hacia la playa salvaje de Es Caragol dirección oeste, o hacia Caló des Màrmols y Cala de s’Almunia dirección este, esta última es la que hemos hecho hoy, considerada como una de las excursiones costeras más espectaculares y representativas del litoral sur-este de Mallorca. Recorre un entorno completamente virgen dominado por acantilados calcáreos, matorral mediterráneo y formaciones geológicas de gran belleza. 

Faro de Cabo de las Salinas

Pou Salat

Partimos desde la base del Faro, tomando el sendero costero que avanza hacia el este (hacia la izquierda mirando al mar). El camino discurre muy próximo al mar, entre una rejilla que tenemos a mano izquierda y la línea de costa a nuestra derecha. El terreno alterna tierra compacta, piedras, roca calcárea, vegetación baja, pequeños desniveles y senderos estrechos. Cuando hemos recorrido 1,4 km vemos a nuestra derecha las ruinas de una caseta, posiblemente utilizada como punto de referencia y abrigo por las cuadrillas de contrabandistas que desembarcaban mercancías furtivas. 

Unos metros más adelante, a mano izquierda y en el interior del recinto delimitado por la rejilla, vemos el Pou Salat. Se trata de una rústica estructura de piedra que albergaba un antiguo pozo litoral. Históricamente sirvió como punto de abastecimiento y suministro de agua para los marineros, pescadores y pastores que frecuentaban este abrupto tramo de la costa sur. Proseguimos la caminata sin separarnos de la rejilla, con el mar constantemente a nuestra derecha.

Pou Salat

Rost d’en Servera

En torno al kilómetro 3, alcanzamos una pared de piedra seca  tradicional que delimita fincas privadas. Aquí el sendero se separa sutilmente de la línea de costa para bordear la pared. También, si vamos de frente, podemos salvar la pared por un pequeño derrumbe que nos permite acercarnos a la desembocadura del torrent d’en Barragot (o Barracot), un pequeño cauce o barranco torrencial secundario que desemboca en el mar.  Es un punto característico del recorrido porque el lecho del torrente rompe el relieve suave de la costa y requiere un breve descenso y ascenso para superarlo. Generalmente, la mayoría de senderistas lo salvan cruzándolo por la parte superior o tierra adentro, donde la depresión del terreno es más suave y fácil de vadear sobre las rocas y el firme de sedimentos.

En la parte superior abandonamos la rejilla que nos ha acompañado hasta ahora, cruzamos la pared de piedra y seguimos por nuestro camino que de nuevo se aproxima a la costa. Poco después alcanzamos la zona conocida como Rost d’en Servera, donde observamos pequeñas formaciones rocosas, entrantes del mar y zonas donde la roca adquiere formas muy particulares. Luego cruzamos el pequeño torrent des Bous y un poco más allá, a nuestra derecha se encuentra la Pedrera de Sa Plana, antigua cantera litoral de piedra de marès situada en esta misma franja costera. 

Rost d’en Servera

S’Olla des Bastons

Al pasar a su altura, se aprecian perfectamente los cortes geométricos en forma de escalones y paredes verticales talladas en la roca, creando pequeñas plataformas artificiales junto al agua. Con el paso del tiempo y el efecto del oleaje y la erosión marina, las huellas de los canteros se han integrado en la morfología del litoral calcáreo, formando cubetas rocosas y rincones característicos a lo largo del sendero. Unos metros más adelante llegamos a la llamativa formación geológica conocida como s’Olla des Bastons.

Se trata de un abrigo natural de roca donde el mar entra en una cavidad semicircular, flanqueada por las paredes de marès y roca caliza de los acantilados. Es uno de los accidentes costeros más reconocibles e icónicos de la zona. Las vistas desde la cornisa superior del acantilado sobre s’Olla des Bastons ofrecen una panorámica muy fotogénica de los tonos turquesa y azul intenso del agua en contraste con las plataformas de piedra. Luego alcanzamos otra  pared de piedra seca  tradicional que delimita fincas privadas, que salvamos por un derrumbe.

S’Olla des Bastons

Caló des Marmols

Enseguida llegamos al Caló des Màrmols, que al verla desde una posición elevada, la primera impresión que nos llevamos de ella es espectacular. Es una  plácida y deslumbrante playa virgen que está muy encajonada entre acantilados de 20 metros de altura, con arena clara, roca caliza blanquecina y aguas turquesas muy transparentes. Los acantilados rodean la cala formando una especie de anfiteatro natural. Cuando el mar está en calma, el agua adquiere colores que van desde el azul oscuro al turquesa intenso. En ella desemboca el torrente del mismo nombre. 

El sendero bordea los acantilados superiores del Torrent des Màrmols y desciende por unos peldaños picados/tallados en la roca hasta la arena de la cala. Es el punto ideal para hacer una pausa de descanso e hidratación y para darnos un merecido baño. En el otro extremo de la cala unos peldaños nos aproximan a una pista de tierra firme, que en una corta pero intensa subida nos deja en una explanada. Aquí confluyen varios caminos. Nosotros tomamos uno que sale a la derecha de la pista para acercarnos nuevamente a primera línea de costa. De regreso venimos por la pista que ahora abandonamos, este trayecto bastante más corto.

Caló des Màrmols

Cala Figuereta

En breve, desde los acantilados divisamos Cala Figuereta. Es una cala diminuta y rocosa, muy poco conocida y sin servicios. No tiene la típica playa de arena de otras playas mallorquinas. Los acantilados son bajos y está formada principalmente por roca y pequeñas plataformas naturales junto al mar. El acceso al agua, extremadamente transparente,  se realiza desde las rocas. En ella desemboca el torrente del mismo nombre. Salvamos este torrente cruzándolo por la parte superior, tierra adentro, donde la depresión del terreno es más suave y fácil de vadear.

El camino va bordeando la cala y nos acerca al otro extremo del torrente que nos permite apreciarla desde otro ángulo diferente. Proseguimos la caminata sin alejarnos de la primera línea de la costa disfrutando de las  magníficas vistas al mar Mediterráneo que nos ofrece esta parte del camino y poco después llegamos a Ses Orelletes, otro de esos topónimos que casi pasan desapercibidos para la mayoría de visitantes. Se trata de un pequeño cabo o saliente rocoso que no supera grandes alturas pero cae directamente sobre aguas muy transparentes. Es ideal para sacar bonitas fotografías.

Cala Figuereta

Caseta dels Carabiners 

Avanzamos sin alejarnos de los acantilados, donde podemos observar las marcas de una antigua explotación yesera. En algunos puntos el sendero pasa relativamente cerca del borde. Con viento fuerte, especialmente de levante, conviene extremar la precaución.  Poco después alcanzamos la Punta des Bauç, donde se encuentra la antigua Caseta dels Carabiners, hoy convertida en refugio de montaña particular. Un poco más adelante nos encontramos con el yacimiento arqueológico conocido como Poblat Talaiòtic de Ses Guàrdies, un asentamiento prehistórico situado en una posición estratégica sobre los acantilados. Desde allí se domina una gran extensión del mar y de la costa, lo que explica su nombre («las guardias» o «los vigías»). Históricamente pudo servir como punto de vigilancia marítima hace más de 2.000 años. 

Un poco más allá, a mano izquierda, se encuentra “es Pontás”. No es el famoso arco natural de roca Es Pontàs, que se encuentra entre Cala Llombards y Cala Santanyi, sino que se trata de otro arco natural de piedra caliza unido a los acantilados, formado por la erosión del mar y el viento durante miles de años. Pasamos por varios miradores naturales sobre el mar que en días despejados permiten divisar la isla de Cabrera. Luego alcanzamos la zona de el Racó des Rafal, una pequeña ensenada rocosa que marca el final de una de las zonas más salvajes de la costa de Santanyí

Es Pontàs

Cala de s’Almunia

Vamos recorriendo la costa disfrutando de vistas constantes al mar y enseguida aparece ante nosotros la Cala de s’Almunia, nuestro último objetivo de hoy. Desde lo alto de los acantilados es donde mejor se aprecia la verdadera belleza de esta Cala. Varios ramales llevan hasta el torrent de s’Almunia, que desemboca en “es Maquer”, pequeña cala o playa de arena y grava de apenas 10 o 15 metros de ancho. Este pequeño rincón de arena/roca permite un acceso suave al agua para tomar un baño resguardado del oleaje de mar abierto. Está rodeado por pinos y acantilados de escasa altura, ofreciendo una zona de sombra natural.

En realidad esta cala junto con el Caló dels Mariners forman parte del conjunto de Cala de s’Almunia. Desde la calita recorremos las plataformas de piedra, de nuestra izquierda, donde la mayoría de la gente toma el sol. Aquí  el agua es profunda, muy transparente y perfecta para snorkel. Luego nos acercamos al Caló dels Mariners, una antigua calita de pescadores con pequeñas casetas tradicionales (escars) y las rampas por donde se botaban las embarcaciones. Damos una vuelta por las casitas y nos acercamos a una punta rocosa, muy erosionada por la acción del mar, donde la roca aparece afilada y cortante. 

Cala de s’Almunia

Castellet de Ponent

Este sitio nos ofrece una vista abierta al mar Mediterráneo y una perspectiva diferente de Cala de s’Almunia. Detrás de las casitas se encuentra el Castellet de Ponent,  un saliente o promontorio rocoso elevado sobre el mar que recuerda a una pequeña fortificación. Forma parte del sistema de acantilados que domina esta zona y está muy cerca de otro promontorio llamado el Castellet de Llevant, situado unos cientos de metros al este. Es uno de los mejores puntos panorámicos de toda la costa de Santanyí que ofrece unas vistas espectaculares sobre el Caló dels Mariners, Cala s’Almunia y el mar abierto. Sin embargo, el acceso a este saliente rocoso se ha cerrado al público, con la finalidad de preservar la flora del lugar. 

Desde esta cala iniciamos el regreso hacia el punto de partida, siguiendo el mismo itinerario pero en sentido inverso, aunque introduciendo pequeñas variantes en algún tramo del camino. Llegamos al punto de inicio y damos por finalizada esta extraordinaria ruta costera. 

Cala de s’Almunia, Caló dels Mariners y Castellet de Ponent

Los componentes del grupo hemos sido: David González Sureda y yo Juan González Blázquez como guía. 

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