INTRODUCCIÓN de la ruta “Faro de Formentor desde el Mirador del Racó d’en Tomás”
La ruta “Faro de Formentor desde el Mirador del Racó d’en Tomás” es una travesía de ida y vuelta que resume como pocas la esencia más salvaje y espectacular de la península de Formentor. Combina historia, paisaje y mar en un recorrido que sigue parte del antiguo Camí Vell del Far, el sendero tradicional utilizado durante décadas para acceder al faro antes de la construcción de la carretera moderna. El itinerario atraviesa uno de los entornos más impresionantes de Mallorca: acantilados vertiginosos, laderas cubiertas de pino mediterráneo, roca caliza modelada por el viento y balcones naturales sobre un Mediterráneo inmenso y abierto. La llegada al faro es el gran momento del recorrido: la torre blanca suspendida sobre los acantilados, rodeada únicamente por cielo, roca y mar, ofrece una de las estampas más poderosas y emblemáticas de Baleares.
DATOS TÉCNICOS de la ruta “Faro de Formentor desde el Mirador del Racó d’en Tomás”
- Fecha de Inicio: 07 mayo 2026
- Hora de Inicio: 10: 28
- Distancia: 10,24 km
- Altitud min: 103 m
- Altitud máx: 229 m
- Desnivel Positivo: 324 m
- Desnivel negativo: 324 m
- Altitud inicial: 176 m
- Tiempo Total: 05.10
- Tiempo Caminando: 04:20
- Velocidad media: 2,4 km/h
- Circular
- Moderada


https://www.relive.com/view/vNOPzGkRWYq
ITINERARIO de la ruta “Faro de Formentor desde el Mirador del Racó d’en Tomás”
- Mirador del Racó d’en Tomás
- Camí Vell del Far de Formentor
- Mirador del Puat
- Faro de Formentor
- Regreso
DESCRIPCIÓN de la ruta “Faro de Formentor desde el Mirador del Racó d’en Tomás”
La ruta “Faro de Formentor desde el Mirador del Racó d’en Tomás” tiene como objetivo visitar este emblemático Faro, situado en el Cap de Formentor, en el extremo norte de la península de Formentor recorriendo, en ida y vuelta, el tramo del Camí Vell del Far de Formentor que une el Mirador del Racó d’en Tomás con el Faro.
El punto de partida de este itinerario lo he situado en el Mirador del Racó d’en Tomás que se encuentra a la altura del punto kilométrico 14.8 de la carretera Ma-2210 que une el Puerto de Pollensa con el Faro de Formentor. Esta famosa carretera fue una obra de ingeniería enorme para su época. Tiene curvas cerradas, miradores espectaculares, y tramos excavados en roca. Fue diseñada en los años 20 por el ingeniero italiano Antonio Parietti, el mismo que participó en otras carreteras panorámicas famosas de Mallorca.

Mirador del Racó d’en Tomás
Llegamos a este lugar por la referida carretera y dejamos aparcados nuestros coches en el pequeño aparcamiento del mirador con espacio para cinco o seis coches. En temporada alta (desde el 15 de mayo hasta el 15 de octubre, y desde las 10:00 a las 22:00) esta carretera tiene el acceso restringido, en el tramo que va desde la playa de Formentor hasta el faro. No se permite la circulación de vehículos privados motorizados, salvo transporte público (autobuses lanzadera), bicicletas o autorizados.
Comenzamos a caminar subiendo hacia el mirador. El Mirador del Racó d’en Tomás es un mirador sencillo, sin grandes infraestructuras, solo cuenta con un muro de protección. Ofrece vistas muy abiertas al Mediterráneo y a los salvajes acantilados que se extienden desde la Punta d’en Tomás hasta el Cap de Formentor. No es el más icónico de Formentor, ni el más espectacular, pero sí uno de los más “auténticos” y tranquilos. Desde aquí subimos a otro punto que también nos ofrece unas vistas espectaculares de Cala Figuera y del Cap de Catalunya.

Camí Vell del Far de Formentor
Una vez que hemos disfrutado de esta bella panorámica regresamos de nuevo a la carretera. Caminamos unos trescientos metros en dirección al Faro y la abandonamos para continuar por nuestra izquierda, donde un pequeño hito marca el punto por donde sigue el Camí Vell del Far. Este camino se inicia en Cala Murta y llega hasta el Faro de Formentor. Se trata de un antiguo camino de herradura que fue construido en el siglo XIX para transportar las piedras con las que se construyó el Faro. Fue utilizado además de por los trabajadores del Faro, por guardas y habitantes de la zona. El camino se dejó de usar cuando se inauguró la actual carretera en 1.951, llegando a compartir algunos tramos.
Actualmente hay tramos bastante deteriorados, por haberse erosionado su trazado y derruido los “marges” sobre los que se sujetaba. Hoy es conocido sobre todo por senderistas y aficionados al patrimonio natural porque combina: vistas espectaculares sobre el Mediterráneo, tramos empedrados históricos, vegetación típica mediterránea, y un ambiente mucho más tranquilo que la carretera turística principal. La titularidad del camino correspondía al Estado, pero se ha recuperado e incorporado a la red de caminos públicos del Consell de Mallorca, formando parte de la Ruta de la Pedra en Sec o GR-221.

Panorámicas que ofrece el Camí Vell del Far
El camino sube por una pendiente dibujando cortas lazadas, al principio aparece bastante desdibujado y un tanto resbaladizo. Luego presenta una magnífica pared de sostenimiento y sigue subiendo ofreciéndonos fantásticas vistas de las principales cimas de esta parte de la Serra de Tramuntana: el Cap de Catalunya, el Pal, el Fumat, la Roca Blanca, etc. Proseguimos ahora por un tramo llano y nos adentramos en zona boscosa. Un poco más adelante divisamos a nuestra derecha el Canal de Cala en Gossalba por el que se va a esta Cala y un trocito de la Bahía de Pollença, en la que destaca la Talaia d’Alcúdia al fondo.
Avanzamos un poco más por este magnífico camino y ya podemos ver una panorámica más amplia de la Bahía de Pollença; la península de Alcudia y parte de su bahía; la península de Llevant con el Cap de Ferrutx; y más cerca de nosotros la carretera y al otro lado el Canal de s’Avenc y el Pla de las Basses. Luego nos vamos aproximando a la carretera en suave descenso donde el camino está más descompuesto. Alcanzamos la carretera cerca del km 16 y caminamos por ella unos cuatrocientos metros, prestando atención al tráfico.

Mirador del Puat
Después salimos de ella por la izquierda enlazando de nuevo con el Camí Vell del Far que ahora desciende suavemente trazando un par de lazadas. En esta parte vemos una especie de redil para animales hecho con piedras. Enseguida descendemos otra vez a la carretera y a escasos metros, en una curva, se encuentra el Mirador del Puat. Se trata de una pequeña plataforma construida, con la técnica de piedra en seco, sobre las rocas a la que se accede por unas escaleras de piedra. Tiene un murete frontal de mediana altura y dos más bajos en los laterales.
Ofrece algunas de las vistas más salvajes de toda la península de Formentor. Desde allí se ven unos acantilados verticales brutales, el mar abierto hacia el norte, vistas del Cap de Formentor, y una sensación bastante aérea porque está literalmente encima de las rocas. Hay zonas expuestas y con caída fuerte. El viento puede ser serio algunos días. No es un mirador “urbano” tipo plataforma turística; es más natural y discreto. Precisamente por eso mucha gente lo considera más auténtico que otros puntos famosos de la zona.

Puig de la Pinya
Desde aquí seguimos el trazado del camino que ahora inicia una considerable subida por el acantilado, trazando largas y numerosas lazadas hasta alcanzar la parte más alta. Este tramo, muy bien conservado, ofrece fantásticas vistas sobre el Cap de Catalunya, la Punta d’en Tomás y los acantilados. Luego en suave descenso vamos rodeando el Puig de la Pinya (258 m) y nuevamente nos encontramos con la carretera. Ahora, en lugar de seguir por ella, la cruzamos para continuar por el trazado del camino que desciende dibujando lazadas hasta el lecho del Canal Terrós.

Pared de piedra seca
Desde el lecho sube, igualmente trazando curvas, hasta alcanzar nuevamente la carretera. Este tramo es más corto y más llano si se sigue por la carretera. Nosotros hemos preferido huir del asfalto y seguir fielmente el camino original. Avanzamos unos cincuenta metros por la carretera y la abandonamos por nuestra izquierda para seguir por nuestro camino. Desde aquí ya vemos el Faro presidiendo el Cap de Formentor. Continuamos en línea recta y en suave descenso hasta llegar a una pared de piedra seca en el borde de los acantilados.
Aquí finaliza el camino sostenido con pared seca y comienza un descenso considerable por un terreno muy inclinado y resbaladizo por la abundancia de piedra suelta, fruto de la descomposición del camino originario. Quizás sea la parte más incómoda de la ruta pero se supera con facilidad si se tiene cuidado en no resbalar. De nuevo alcanzamos la carretera y más adelante la abandonamos por nuestra izquierda para seguir por un tramo escalonado que nos deja ya en el Faro.

El Faro de Formentor
El Faro de Formentor es probablemente el faro más emblemático y dramático de Mallorca. Está situado en el extremo norte de la península de Formentor, sobre acantilados enormes que caen directamente al Mediterráneo. Lo que hace especial el lugar es la combinación de acantilados de más de 200 metros, mar abierto por casi todos los lados, aislamiento, viento constante, y una geología muy abrupta de roca caliza. En días claros se puede llegar a intuir Menorca. El faro empezó a construirse a mediados del siglo XIX y entró en funcionamiento en 1863.
Se construyó porque la navegación alrededor del cabo era peligrosa por las nieblas, temporales, corrientes, y acantilados muy agresivos para los barcos. Era uno de los puntos más difíciles del Mediterráneo occidental para la navegación nocturna. La obra de construcción fue extremadamente complicada porque no existía carretera, todo el material debía subirse por caminos imposibles, y gran parte del trabajo se hizo con animales y mano humana. Muchos obreros vivieron aislados durante meses.

Arquitectura del Faro de Formentor
Antes de la carretera moderna, el acceso principal era el antiguo Camí Vell del Far de Formentor. El conjunto es relativamente sobrio y funcional, típico de los faros españoles del XIX. Su torre cilíndrica blanca tiene 22 m de altura, no es especialmente alta comparada con otros faros, porque el acantilado ya proporciona enorme elevación natural sobre el mar, su foco es el que está a mayor altura de la isla. Dispone de un edificio bajo para los torreros, patios y dependencias auxiliares, y muros adaptados a la roca.
Hoy en día, debido a que el faro se controla mediante una señal solar telecontrolada, las antiguas casas de los fareros albergan servicios de restauración. Este lugar además de contar con una extraordinaria belleza natural, ha servido de inspiración para numerosos artistas. Es uno de los lugares más retratados y descritos de la isla, aparece constantemente en documentales, campañas turísticas, y producciones audiovisuales.

Camí del Moll del Patronet
Un poco antes de llegar al faro, a mano derecha según subimos, sale el Camí del Moll del Patronet que conduce hasta este muelle. Este antiguo camino era utilizado para llevar provisiones al faro desde el mar y también sirvió como ruta del contrabando. La bajada tiene mucho desnivel y es estrecha con tramos en mal estado, por lo que, si se decide ir a visitarlo, hay que extremar la precaución. Es un rincón verdaderamente bonito y espectacular.
Una vez que hemos visitado el Faro, iniciamos el regreso hacia el punto de partida en el Mirador del Racó d’en Tomás donde dejamos aparcados nuestros coches, siguiendo el mismo itinerario pero en sentido inverso, donde damos por finalizada esta extraordinaria ruta.
Los componentes del grupo hemos sido: GRUPO GMMHIIB y yo Juan González Blázquez como guía.





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