INTRODUCCIÓN de la ruta “Puig de Son Nasi y Puig de sa Gubia por el Camí de sa Muntanya”
La ruta “Puig de Son Nasi y Puig de sa Gubia por el Camí de sa Muntanya” es una alternativa a la ruta clásica que invita a conquistar el Puig de sa Gubia, un mirador natural excepcional de la Sierra de Tramuntana. Parte de la emblemática posesión de S’Alquería d’Avall, la ruta asciende suavemente a través de un olivar centenario gracias al trazado en zigzag del antiguo Camí de Muntanya. Sin embargo, el verdadero carácter de la excursión se revela al abandonar la comodidad de la pista forestal para adentrarse en la vertiente más salvaje de la montaña. El desvío hacia el escarpado Coll de Son Nassi transforma el paseo en una aventura puramente montañera de roca y carrizo, ideal para coronar el modesto pero panorámico Puig de Son Nasi. Como colofón, el ascenso final a Sa Gubia desafía a los senderistas más intrépidos a través del Pas dels Traïdors, una emocionante chimenea rocosa que exige una divertida trepada antes de abrirse a la majestuosa meseta superior.
DATOS TÉCNICOS de la ruta “Puig de Son Nasi y Puig de sa Gubia por el Camí de sa Muntanya”
- Fecha de Inicio: 11 junio 2026
- Hora de Inicio: 09:40
- Distancia: 10,56 km
- Altitud min: 197 m
- Altitud máx: 609 m
- Desnivel Positivo: 526 m
- Desnivel negativo: 526 m
- Altitud inicial: 197 m
- Tiempo Total: 05.22
- Tiempo Caminando: 03:34
- Velocidad media: 3,0 km/h
- Circular
- Moderada


https://www.relive.com/view/vYvExNXePGq
ITINERARIO de la ruta “Puig de Son Nasi y Puig de sa Gubia por el Camí de sa Muntanya”
- Kilometro 16, carretera Ma-11 Palma–Puerto de Sóller
- S’Alquería d’Avall
- Camí de sa Muntanya
- Desvío a Coll de Son Nasi
- Coll de Son Nasi
- Puig de Son Nasi
- Coll de Son Nasi
- Pas dels Traïdors
- Puig de sa Gubia
- Coll de sa Senyora
- Camí de sa Muntanya
- S’Alquería d’Avall
- Kilometro 16, carretera Ma-11 Palma–Puerto de Sóller
DESCRIPCIÓN de la ruta “Puig de Son Nasi y Puig de sa Gubia por el Camí de sa Muntanya”
La ruta “Puig de Son Nasi y Puig de sa Gubia por el Camí de sa Muntanya” tiene como objetivo coronar las cimas de estas dos modestas montañas, situadas en el término municipal de Bunyola, empleando la variante que sube por el Camí de sa Muntanya y pasa por el Coll de Son Nasi y el Pas dels Traïdors.
El punto de partida de este itinerario lo he situado en el punto kilométrico 16 de la carretera Ma-11 que une Palma y el Puerto de Sóller. Llegamos a este lugar desde Palma y dejamos aparcados nuestros coches en el espacio que hay en el arcén izquierdo dirección Sóller con cabida para varios vehículos. Comenzamos a caminar por el arcén de la referida carretera dirección Palma. Enseguida dejamos a mano derecha el Camí de Biniforani que conduce hasta Biniforani Vell.

S’Alquería d’Avall
Pocos metros más adelante abandonamos la carretera y giramos por nuestra derecha para tomar un camino asfaltado que en breve lleva a S’Alquería d’Avall. Se trata de un camino particular donde la propiedad permite el paso todos los días, excepto el sábado, y solo de 08:00 a 17:00 como máximo. Pronto alcanzamos las casas de esta histórica “possessió», una de las más importantes del municipio de Bunyola, situada al pie de la Serra de Tramuntana, con más de 600 años de historia.
Las casas de la posesión destacan por su gran portal de arco de piedra y por el escudo nobiliario que todavía preside la fachada. A lo largo de los años la finca ha pertenecido a varias familias. Su valor histórico radica en que representa bastante bien cómo funcionaban las grandes posesiones mallorquinas tradicionales, con casas señoriales, olivares, zonas ganaderas y caminos históricos de montaña. A diferencia de otras posesiones, S’Alqueria d’Avall sigue siendo principalmente una finca privada y conserva un carácter mucho más auténtico y menos turístico.

Camí de sa Montanya
Rodeamos la edificación principal y tomamos un camino pavimentado que pasa a la izquierda de las casas, dejando a mano izquierda unos antiguos establos o comederos de ganado (sestadors). Enseguida vemos una barrera metálica o verja (hay que dejarla siempre cerrada para que no se escape el ganado). Justo después se cruza un pequeño puente sobre el torrente y se enlaza directamente con el Camí de sa Muntanya. A continuación franqueamos otra barrera metálica que también se abre y que dejamos como estaba.
Ahora el camino pasa a ser una pista forestal de tierra muy amplia. La caminata transcurre al principio rodeada de bancales de piedra en seco (marjades) llenos de olivos centenarios, bajo la sombra y protección del vecino Puig de Son Poc (493 m). El camino va ganando altura realizando giros y curvas cerradas muy pronunciadas (zigzags), lo que hace que la pendiente sea muy llevadera. A lo largo de este tramo pasamos por varias barreras metálicas de la finca, un estanque cubierto y otras construcciones tradicionales, como algún pozo de piedra y cobertizos pastoriles.

Porche y cisterna
Tras varios minutos de ascenso, nos encontramos con un tramo llano donde destaca un porche cubierto para ovejas junto a una cisterna o aljibe. A medida que vamos subiendo, el paisaje cambia y el olivar da paso a un frondoso bosque de encinas rodeando la falda de sa Plana. El camino sigue ascendiendo serpenteando de forma evidente. Durante un buen rato nos acompañan el puntiagudo Puig de Son Poc y el Puig de Son Nasi (575 m). En una curva cerrada vemos otro porche junto a otra cisterna.

Coll de Son Nasi
Luego enfilamos otra recta y justo al empezar otro tramo de curvas cerradas dejamos el camino principal para tomar un nuevo camino que sale por nuestra izquierda y que nos lleva hasta el Coll de Son Nassi. El terreno pasa de manera inmediata de ser una pista de tierra batida, cómoda, ancha y progresiva, apta para vehículos a convertirse en un sendero de herradura, mucho más agreste, empinado y salvaje. Este sendero presenta pared de sostenimiento en muchos de sus tramos y acomete la pendiente de forma más directa. Sube trazando varias lazadas pero al ser un terreno más salvaje y con vegetación de matorral bajo, la traza del camino a veces queda algo desdibujada.
La subida es relativamente corta pero algo exigente. A medida que nos aproximamos a la parte alta, el sendero se encajona un poco más hasta coronar el collado. Una vez arriba, en el Coll de Son Nassi (549 m), la recompensa es inmediata: la vegetación se abre y se obtiene una perspectiva fantástica y muy vertical del vecino Puig de Son Nasi a la izquierda y de las paredes rocosas de Sa Gubia a la derecha. Frente a nosotros tenemos una pared seca divisoria de predios, en la que hay un alto “botador” metálico y detrás una espléndida panorámica del llano y de la bahía de Palma.

Puig de Son Nasi
Desde aquí acometemos la subida al Puig de Son Nasi, es una subida corta en distancia pero muy intensa, directa y con un carácter puramente montañero. Primero descendemos unos metros hasta la pared seca y la salvamos por el “botador”. Luego giramos a mano izquierda y empezamos a ascender de manera muy directa por la ladera de la montaña. Al principio, caminamos por un tramo donde la vegetación cobra mucho protagonismo, vamos esquivando matas de carrizos (càrritx) y matorral bajo, que a veces invaden el sendero, apenas dibujado sobre el terreno.
Después progresamos sobre roca calcárea pura, tramos de piedra suelta y pequeños escalones naturales de roca. No requiere técnicas de escalada ni tiene pasos con peligro de caída vertical (no es un terreno expuesto con vértigo), pero sí exige una constante atención a dónde se pone el pie para evitar torceduras o resbalones. No hay carteles indicadores ni marcas de pintura evidentes, únicamente algunos hitos que no conviene perder de vista.

Cima del Puig de Son Nasi
A medida que ganamos los últimos metros de altura, la pendiente disminuye sensiblemente y el terreno se vuelve más llano y despejado de vegetación alta al aproximarse a la parte superior de la loma. La cima del Puig de Son Nasi, situada a 549 m de altitud, es muy rocosa y está coronada por un característico hito de piedras y un tronco de acebuche. Entre unas rocas se encuentra un pequeño belén puesto por los senderistas. Aunque es un pico más modesto en altura que su vecino el Puig de sa Gubia, al estar muy poco concurrido ofrece una atmósfera de paz absoluta.
Desde la cumbre tenemos una panorámica espectacular y diferente de las imponentes paredes rocosas del propio Puig de sa Gubia, también del valle de Bunyola y la masa forestal de Sa Comuna, el Coll de Sóller, la Serra d’Alfàbia, el Pla de Mallorca y la bahía de Palma. Una vez que hemos disfrutado de esta bella panorámica deshacemos nuestros pasos hasta el Coll de Son Nasi. Desde aquí seguimos en la misma dirección hacia la imponente muralla de roca gris de Sa Gubia (hacia el oeste/suroeste).

Pas dels Traidors
Al principio, el sendero avanza entre una vegetación densa dominada por altos carrizos y matorrales. El camino busca la base de los acantilados y está bien marcado con hitos. Pronto el sendero se introduce en una especie de canal o vaguada empinada que asciende encajonada entre las paredes rocosas. La pendiente se vuelve más pronunciada. Aquí el terreno es puramente de montaña: caminamos sobre piedra suelta, pequeñas rosegueres y bloques de roca calcárea. El avance requiere esfuerzo físico, apoyar bien los pies y, eventualmente, ayudarse de las manos.
El tramo clave de la subida es el propio Pas dels Traïdors. Se trata de una hendidura o chimenea natural en la roca que permite superar el escalón rocoso que de otro modo sería inexpugnable sin material de escalada. No es un paso de escalada expuesto al vacío pero sí es una trepada (grimpada) en toda regla. Una vez superada la chimenea del Pas dels Traïdors, el terreno se abre de golpe. Dejamos atrás la verticalidad de la canal y accedemos a la plataforma superior de la montaña (la meseta de Sa Gubia). A partir de aquí, el camino suaviza notablemente su pendiente.

Puig de sa Gubia
Aquí conectamos con el sendero que por la derecha viene del Camí de sa Muntanya (coll de sa Senyora). Este camino es la ruta clásica y cómoda para subir a la cima del Puig de sa Gubia. En esta ocasión nosotros hemos preferido la alternativa más salvaje y divertida que he descrito. Tomamos el sendero por nuestra izquierda y vamos ascendiendo de forma muy progresiva entre carrizos y rocas erosionadas. Al poco vemos otro “botador” que saltamos, seguimos ascendiendo y nos encontramos con un porche o refugio para animales a nuestra izquierda.
A continuación alcanzamos el tradicional vértice geodésico que marca la cima del Puig de Sa Gubia, situada a 609 m de altitud. De frente y un poco más abajo tenemos el espectacular Mirador de Leandro Ximenis. Es una plataforma de piedra construida al borde de un impresionante acantilado vertical. El premio de la ruta son sus fantásticas panorámicas en 360 grados: Hacia el sur una vista perfecta de Bunyola, Palmanyola, el campus de la UIB y, al fondo, toda la ciudad y la bahía de Palma. Hacia el interior de la Tramuntana se divisan las paredes colosales del Puig de Son Nasi y el Puig de Son Poc, Sa Comuna de Bunyola, la Serra d’Alfàbia, el Coll de Sóller, los contrafuertes del Teix, Na Fátima, la Comuna de Valldemossa, etc.

Coll de sa Senyora
El regreso lo hacemos por el mismo camino de subida hasta llegar al Pas dels Traïdors. Ahora obviamos este paso y continuamos hasta desembocar en el Camí de sa Muntanya, a la altura del Coll de sa Gubia (o Coll de sa Senyora). En este punto estratégico vemos una característica placa de piedra dedicada a Leandro Ximeli (guía de montaña destacable), erigida en 1958 por el Fomento de Turismo de Mallorca. Aquí tomamos la pista por nuestra derecha e iniciamos un largo, continuo y progresivo descenso hasta alcanzar las casas de S’Alquería d’Avall realizando una infinidad de giros y curvas cerradas muy pronunciadas (zigzags).
En la bajada dejamos a mano izquierda otro porche cubierto para ovejas junto a una cisterna o aljibe y más abajo podemos ver en una pequeña oquedad en la roca una diminuta hornacina o «capilla» con una imagen de la Virgen de Lluc. Después de unas cuantas curvas más alcanzamos el desvío que antes tomamos para subir al Coll de Son Nasi, donde cerramos el círculo de esta ruta. Desde aquí solo nos queda regresar al punto de partida, siguiendo el mismo itinerario en sentido inverso, donde damos por finalizada esta fantástica ruta.

Los componentes del grupo hemos sido: GRUPO GMMHIIB y yo Juan González Blázquez como guía.





Deja un comentario