INTRODUCCIÓN de la ruta “Pas de s’Escaleta desde Son Olesa”

DATOS TÉCNICOS de la ruta “Pas de s’Escaleta desde Son Olesa”

  • Fecha de Inicio: 30  abril 2026
  • Hora de Inicio 08:50 
  • Distancia: 7,44 km  
  • Altitud min: 208 m  
  • Altitud máx:  435 m  
  • Desnivel Positivo: 366 m  
  • Desnivel negativo: 366 m  
  • Altitud inicial 378 m
  • Tiempo Total: 04.31
  • Tiempo Caminando:  03:04
  • Velocidad media: 2,4 km/h 
Wikiloc

https://www.relive.com/view/vdORzknWGKO

ITINERARIO de la ruta “Pas de s’Escaleta desde Son Olesa”

DESCRIPCIÓN de la ruta “Pas de s’Escaleta desde Son Olesa”

La ruta “Pas de s’Escaleta desde Son Olesa” tiene como objetivo principal este paso de montaña, situado en la vertiente costera entre Valldemossa y Deià y entre la urbanización de Son Olesa y George Sand; así como visitar los miradores des Pi, del Pas de s’Escaleta, de Sa Cova y de Son Olesa, conectados entre sí por antiguos caminos históricos.

El punto de partida de este itinerario lo he situado en el Camí de Son Olesa. Llegamos a este lugar desde Valldemossa. Salimos del casco urbano en dirección a Banyalbufar y después de unos minutos dejamos a la derecha el desvío hacia Deià. Seguimos ahora por la carretera Ma-10 y poco después obviamos otro desvío, también a la derecha, que conduce al Puerto de Valldemossa. Un poco más adelante al llegar a la altura del km 72,8 giramos a la derecha por el Camí de Son Olesa, rebasamos las casas de esta possessió y las de Ca’s Garriguer y aparcamos nuestros coches nada más superar la primera curva.  

Camí de Son Olesa, punto de inicio de la ruta

Son Olesa

Son Olesa es un ejemplo clásico de possessió mallorquina, con la típica estructura de Casa señorial con patio interior (clastra), dependencias agrícolas (almazaras, establos, almacenes), capilla privada en algunos períodos históricos, construida en piedra, integrada en el paisaje de la Tramuntana. Sus orígenes se remontan a la época islámica y tras la conquista por Jaume I, pasó a manos cristianas y fue reorganizada como explotación agrícola y ganadera. Actualmente es propiedad privada (gestionada en parte por la Universitat de les Illes Balears). Se utiliza para actividades académicas, investigación y conservación.

Ca’s Garriguer es un agroturismo familiar (no un hotel grande), con unas 12 habitaciones,  integrado en la finca de Son Olesa, rodeado de olivos y naturaleza de la Tramuntana. No es un agroturismo de lujo ostentoso, sino más bien auténtico y sencillo, pero cuidado. Una vez aparcados nuestros coches comenzamos a caminar en dirección a la curva que hemos sobrepasado. En la misma curva, en una esquina que hace una pared de piedra, hay unas escaleritas de madera y un portillo en la rejilla , que superamos. Detrás nace un ancho camino que tomamos en suave descenso, casi llaneando.

Escaleritas de madera y portillo que superamos para ir al Mirador des Pi

Mirador des Pi

Poco después abandonamos este camino que se dirige al Puerto de Valldemossa y tomamos un sendero que sale por nuestra derecha y que nos lleva al Mirador des Pi. Primero pasamos por un portillo en una pared que tiene una rudimentaria puerta hecha con troncos y alambre y luego otro portillo de las mismas características y enseguida vemos el Mirador, situado a unos 366 m de altitud, llamado así por el pino que tenía en su centro. Tiene muro de protección y una mesa de piedra con asientos alrededor del muro. Desde este mirador se observan unas magníficas vistas de la Marina de Valldemossa. 

Una vez que hemos disfrutado de esta bella panorámica regresamos por el mismo camino hasta llegar a la escalera en la pared por la que hemos saltado antes. Ahora continuamos por nuestra derecha por la urbanización de Son Olesa. Encontramos una primera desviación a la derecha, que obviamos, y seguimos de frente hasta otra desviación también a la derecha, que tomamos. Enseguida cojemos la siguiente desviación otra vez a la derecha que es la que nos conducirá hasta una barrera cerrada y una rotonda donde finaliza el vial.

Mirador des Pi

Mirador del Pas de s’Escaleta

A la izquierda de la barrera hay un estrecho paso que permite superarla. El camino que hay detrás nos lleva hasta el Mirador del Pas de s’Escaleta. Es uno de esos rincones poco conocidos pero espectaculares de la Serra de Tramuntana. No es un mirador “oficial” turístico, sino más bien un punto natural dentro de rutas de senderismo. Básicamente es una explanada natural con bancos de piedra, situada a unos 366 m de altitud. No tiene ninguna protección por lo que debemos extremar el cuidado si nos acercamos a los bordes. Ofrece vistas directas e impresionantes hacia la costa norte, especialmente hacia Na Foradada y Sa Marina de Valldemossa.

Regresamos hasta la desviación que hemos tomado antes y seguimos por el vial de nuestra derecha  en busca del Pas de s’Escaleta. Recorremos unos doscientos metros y abandonamos este vial que continúa hasta el mirador de Son Olesa, que visitamos de regreso. Ahora giramos a la derecha para descender por dentro del bosque por un camino que apenas se intuye. Enseguida llegamos a unos escalones de piedra tallados o colocados sobre un muro seco para permitir el paso en un punto abrupto. 

Mirador del Pas de s’Escaleta

Pas de s’Escaleta

Estamos en el Pas de s’Escaleta, situado a 360 m de altitud, aunque en realidad es un antiguo camino de herradura que permite salvar una brecha rocosa o torrentera. El camino, en su descenso, va trazando continuas lazadas para suavizar la pendiente. No es técnico ni peligroso en condiciones normales, pero tiene ese aire de ingeniería rural típica de la Tramuntana. Algunos tramos del antiguo camino están algo perdidos, pero vemos algunos hitos de piedra que nos marcan la dirección correcta. 

Pas de s’Escaleta

Al final del descenso el camino tiende hacia la izquierda. En este punto hay una bifurcación no muy evidente, donde el camino de la derecha lleva a los restos de la caseta d’en Gregori, que en esta ocasión no visitamos. Continuamos por nuestra izquierda donde el camino ahora es un sendero bien definido y más o menos llano. Avanzamos cómodamente y un poco más adelante vemos una gran roca a la que se accede con suma facilidad y desde la que se observa una magnífica panorámica que se extiende desde Na Foradada hasta el Port des Canonge y los parajes de Son Bunyola.

Magnífica panorámica que se extiende hasta el Port des Canonge y los parajes de Son Bunyola.

Sendero se subida a la urbanización George Sand

Proseguimos, ahora en suave subida, para salvar los acantilados de s’Esteparet. En breve alcanzamos una pared de piedra seca que separa los predios de Son Olesa y Son Ferrandell, que superamos por un pequeño derrumbe. Detrás continua nuestro camino por el que avanzamos hasta desembocar en la pista que baja desde la urbanización George Sand hasta la Platja de s’Hort de sa Cova. Tomamos esta pista por nuestra derecha que desciende por las laderas de s’Esteparet. Tiene abundancia de piedras sueltas que la hacen bastante resbaladiza.

Unos seiscientos metros más abajo la abandonamos para seguir por un sendero que sale a nuestra izquierda que también lleva a la urbanización George Sand. Aquí estamos a una altura de 200 metros sobre el nivel del mar, así que nos quedan por subir otros 250 m en poco más de 1,5 km. Al principio el sendero aparece bien definido y avanza por la pendiente de la montaña, entre encinas, matas y pinos, pero poco a poco se va diluyendo. Hay algunos hitos que nos guían en la dirección correcta. Más arriba, entre el acantilado y un peñasco que sobresale divisamos un sendero que sube trazando lazadas dejando a un lado la pared del acantilado y al otro el vacío. 

Sendero que sube a la urbanización George Sand

Mirador de sa Cova

Más arriba alcanzamos un collado desde donde se observa una buena panorámica. El camino gira bruscamente a la izquierda y nos encontramos con un antiguo y bonito camino de herradura, sostenido en muchos de sus tramos por pared de piedra. Este camino sube trazando lazadas. Así llegamos hasta una grieta en la roca con una escalera picada en la misma, donde hay una pequeña barrera metálica que se abre. Sobrepasada la barrera alcanzamos el camino cementado que conduce, por la derecha, al Mirador de Sa Cova

Este mirador está protegido por un muro de marés de mediana altura y tiene un banco de piedra. Es menos espectacular que otros de la zona, pero más íntimo. Está rodeado de pinar, encinar y antiguos márgenes de piedra. Da la sensación de estar “encajado” en la montaña, es poco frecuentado y no tiene señalización turística ni infraestructuras. Ofrece vistas abiertas al mar,  al Valle de S’Hort de sa Cova  y a los acantilados de Banyalbufar

Mirador de Sa Cova

Pared medianera y botador

Desde el mirador accedemos al vial de la urbanización que tomamos por nuestra izquierda. Avanzamos hasta la primera curva que hace a la derecha donde giramos a la izquierda por un tramo cementado. Franqueamos una barrera que se abre y desembocamos en la pista que desciende hasta la Platja de s’Hort de sa Cova. Recorremos parte de esta pista  y cuando hace un giro a la izquierda la abandonamos para tomar un sendero que sale de frente. Al principio no es muy claro pero luego se va haciendo más evidente adentrándose en una zona de rocas y espesa vegetación.

Progresamos con cierta incomodidad y nos aproximamos a la  pared de piedra seca que separa los predios de Son Olesa y Son Ferrandell. Avanzamos un corto tramo paralelos a ella teniéndola a nuestra izquierda, hasta dar con un botador rudimentario que nos permite superarla. A este botador le faltan algunos peldaños por lo que hay que tener cuidado. Al otro lado de la pared continúa el camino, dejamos  una caseta a nuestra izquierda y en breve conectamos con el vial que lleva al Mirador de Son Olesa. Tomamos este vial por nuestra izquierda y enseguida llegamos a una especie de rotonda con unos árboles en el centro. 

Pared medianera y botador

Mirador de Son Olesa

Frente a nosotros hay una barrera cerrada con un candado que tiene un acceso en el lateral derecho. De ahí nace el camino que nos llevará hasta el mirador. El Mirador de Son Olesa es probablemente el más emblemático de esta zona, este sí es un mirador más “clásico”, aunque sigue teniendo un aire muy auténtico. Se trata de una pequeña plataforma acondicionada con bancos de piedra, muretes tradicionales e integrado en el paisaje (sin construcciones modernas llamativas). En realidad son dos miradores, uno al lado del otro. 

Ofrece una vista directa al Mediterráneo desde bastante altura, con una perspectiva amplia de la costa de Valldemossa en la que sobresale Sa Foradada. Destaca el bonito contraste entre el azul del mar, el verde de pinos y encinas y la piedra de los bancales. Es una de las panorámicas más equilibradas de la zona (ni demasiado cerrada ni demasiado lejana). Una vez que hemos disfrutado de estas bellas vistas regresamos hasta la barrera y ahora tomamos el vial de nuestra izquierda por el que seguimos hasta alcanzar la desviación por la que pasamos al principio para ir al Mirador del Pas de s’Escaleta.

Mirador de Son Olesa

Desde aquí ya solo nos queda regresar al punto de partida donde dejamos aparcados nuestros coches, siguiendo el mismo itinerario pero en sentido inverso, donde damos por finalizada esta magnífica ruta.

Los componentes del grupo hemos sido: GRUPO GMMHIIB y yo Juan González Blázquez como guía.

MIS FOTOS

Más fotos

Deja un comentario

Tendencias