INTRODUCCIÓN de la ruta “Cala en Gossalba, el Pont y Pla de las Basses”
La ruta “Cala en Gossalba, el Pont y Pla de las Basses” en la península de Formentor es una ruta circular que muestra la cara más salvaje y menos turística del norte de Mallorca. Combina mar, karst, senderos poco marcados y panorámicas espectaculares sobre la Serra de Tramuntana y el Mediterráneo. El recorrido se inicia en el Mirador del Racó d’en Tomás y desciende hacia la aislada Cala en Gossalba, una pequeña playa de cantos y aguas transparentes encajada entre acantilados. Desde allí, el itinerario continúa hacia El Pont, un impresionante arco natural de roca modelado por la erosión marina, uno de los rincones más fotogénicos y menos conocidos de la zona. La excursión atraviesa después el Pla de les Basses, una especie de meseta más suave de forma casi circular. Es ideal para senderistas que disfruten de paisajes costeros abruptos, exploración y rincones naturales poco transitados. Conviene llevar agua abundante, calzado con buen agarre y evitar los días de mucho calor o viento fuerte.
DATOS TÉCNICOS de la ruta “Cala en Gossalba, el Pont y Pla de las Basses”
- Fecha de Inicio: 14 mayo 2026
- Hora de Inicio: 09:24
- Distancia: 6,88 km
- Altitud min: 0 m
- Altitud máx: 228 m
- Desnivel Positivo: 340 m
- Desnivel negativo: 340 m
- Altitud inicial :176 m
- Tiempo Total: 06.04
- Tiempo Caminando: 03:32
- Velocidad media: 1,9 km/h
- Circular
- Moderada


https://www.relive.com/view/vNOPz8yDn2q
ITINERARIO de la ruta “Cala en Gossalba, el Pont y Pla de las Basses”
- Mirador del Racó d’en Tomás
- Canal de Cala en Gossalba
- Cala en Gossalba
- Cap des Morro des Pont
- Racó de s’Avenc
- S’Avenc des Carregador
- Pla de las Basses y Avenc des Pi
- Carretera del Far de Formentor
- Camí Vell del Far
- Mirador del Racó d’en Tomás
DESCRIPCIÓN de la ruta “Cala en Gossalba, el Pont y Pla de las Basses”
La ruta “Cala en Gossalba, el Pont y Pla de las Basses” tiene como objetivo realizar un recorrido por la costa de la península de Formentor que se inicia en el Mirador del Racó d’en Tomás, desciende hasta Cala en Gossalba, se aproxima por la costa al Cap des Morro des Pont y sube al Pla de las Basses y desde aquí al punto de inicio.
El punto de partida de este itinerario lo he situado en el Mirador del Racó d’en Tomás que se encuentra a la altura del punto kilométrico 14.8 de la carretera Ma-2210 que une el Puerto de Pollensa con el Faro de Formentor. Esta famosa carretera fue una obra de ingeniería enorme para su época. Tiene curvas cerradas, miradores espectaculares, y tramos excavados en roca. Fue diseñada en los años 20 por el ingeniero italiano Antonio Parietti, el mismo que participó en otras carreteras panorámicas famosas de Mallorca.

Mirador del Racó d’en Tomás
Llegamos a este lugar por la referida carretera y dejamos aparcados nuestros coches en el pequeño aparcamiento del mirador con espacio para cinco o seis coches. En temporada alta (desde el 15 de mayo hasta el 15 de octubre, y desde las 10:00 a las 22:00) esta carretera tiene el acceso restringido, en el tramo que va desde la playa de Formentor hasta el faro. No se permite la circulación de vehículos privados motorizados, salvo transporte público (autobuses lanzadera), bicicletas o autorizados.
Comenzamos a caminar subiendo hacia el Mirador del Racó d’en Tomás, es un mirador sencillo, sin grandes infraestructuras, solo cuenta con un muro de protección. Ofrece vistas muy abiertas al Mediterráneo y a los salvajes acantilados que se extienden desde la Punta d’en Tomás hasta el Cap de Formentor. No es el más icónico de Formentor, ni el más espectacular, pero sí uno de los más “auténticos” y tranquilos. Desde aquí subimos a otro punto que también nos ofrece unas vistas espectaculares de Cala Figuera y del Cap de Catalunya.

Aljibe en la Canal de Cala En Gossalba
Después tomamos un sendero bien definido que nos aproxima a los acantilados y avanzamos en dirección contraria al faro teniendo la carretera a nuestra izquierda y los acantilados a la derecha. Durante este recorrido de unos cuatrocientos metros disfrutamos de magníficas vistas de Cala Figuera y de las principales cimas de esta parte de la Serra de Tramuntana: el Cap de Catalunya, el Pal, el Fumat, la Roca Blanca, etc. Lugo desembocamos en la carretera y justo en frente arranca el comellar por el que discurre el Canal de Cala en Gossalba.
Avanzamos en descenso por un tenue sendero pedregoso bastante cubierto por el carrizo. Unos metros más abajo nos encontramos con un excelente ejemplar de aljibe, construido con piedras en medio del torrente. Dispone de dos ventanas, una pequeña en la parte alta, para facilitar la entrada del agua, y otra más grande en el lado opuesto. Seguimos descendiendo por el canal en dirección a un bosque de pinos que vemos más abajo. Al llegar el camino se bifurca.

Canal de Cala en Gossalba
El ramal de la izquierda sube hasta el Mirador del Racó d’en Tomás, nosotros seguimos de frente en dirección a la Cala en Gossalba. Nuestro camino, que ahora es más cómodo, va descendiendo progresivamente siguiendo el trazado del torrente que lo cruza en varias ocasiones, unas veces a la derecha y otras a la izquierda. Aquí el paisaje aparece dominado por un espléndido bosque típicamente mediterráneo de pinos, lentisco y palmitos que nos proporcionan una sombra que es de agradecer.

Cala en Gossalba
A medida que descendemos el torrente se va ensanchando y el camino presenta algún tramo más rocoso y más inclinado. Llegamos a un punto donde las aguas de la Cala en Gossalba se nos presentan a la vista. Luego abandonamos nuestro camino, que continúa hasta la vecina Cala Agulles, e iniciamos el descenso a la Cala en Gossalba, por un senderillo difuminado y con bastante pendiente. Se trata de una pequeña cala muy virgen, de forma semicircular que tiene unas dimensiones reducidas y está rodeada de acantilados espectaculares.
Está muy escondida y debido a su complicado acceso y a la ausencia de arena en la playa (mezcla de piedra y grava) su nivel de ocupación es bajo. Sus aguas son cristalinas con tonos turquesa intensos. Es una de las calas más “salvajes” e inalteradas de Mallorca, al igual que su vecina Cala Agulles, que constituye la desembocadura del Torrent de Ses Agulles. Ambas comparten el mismo topónimo. Visitada la Cala retrocedemos unos metros por el cauce del torrente y luego lo abandonamos por nuestra derecha para iniciar una fuerte subida por la ladera de la montaña.

Camino al Cap des Morro des Pongt
La progresión es algo complicada, pues no hay camino definido, ni hitos que nos guíen y el terreno es muy inclinado y resbaladizo, por lo que debemos extremar el cuidado. Se trata de subir trazando lazadas y por donde resulte menos complicado hasta alcanzar el punto más alto. Un poco antes ha aparecido un tenue sendero marcado con hitos que sigue la línea de la costa en dirección al Cap des Morro des Pont. Desde este sitio tenemos unas excelentes vistas de ambas calas que vemos abajo y del Puig de le Butzes (156 m), que las separa de Cala Murta.
Seguimos avanzando por nuestro sendero, ahora ya más llano, que va girando levemente hacia la izquierda, sin perder la línea de la costa. La panorámica se va ampliando con unas vistas increíbles de la bahía de Pollença, la península de Alcudia presidida por la Talaia d’Alcúdia (446 m), el islote “Es Castellet” que cierra Cala Murta y parte de la costa sur de la península de Formentor. Nos vamos acercando al Cap des Morro des Pont, un cabo costero o promontorio rocoso poco conocido, donde se encuentra “el Pont”, un puente de piedra que se alza en este lugar.

Es Pont
Hay tramos sin sendero claro y otros donde desaparece. El terreno se vuelve más rocoso e irregular, el paisaje más salvaje, abrupto y dramático. Las vistas son espectaculares, abiertas al mar con acantilados bastante verticales y expuestos. La vegetación es mediterránea (sabinas, pinos y matorrales aromáticos) perfectamente adaptada a la salinidad y a los vientos marinos. Es un sitio muy poco transitado. Alcanzamos un tramo rocoso con un hito en lo alto de una roca y desde ahí iniciamos un suave descenso hacia el Cap des Morro des Pont.
En breve aparece ante nosotros el “Pont”, no es un puente construido, sino una formación natural de roca. Es un arco natural escondido, esculpido por la erosión del mar y el viento a lo largo de miles de años. La roca ha quedado formando una especie de “puente”, de ahí el nombre “des Pont”. El arco no siempre se ve hasta qué estás relativamente cerca o en el ángulo correcto. Dependiendo del ángulo, el arco puede verse mejor desde arriba o desde puntos laterales.

Racó de s’Avenc
Después de las fotos de rigor proseguimos la caminata siguiendo la costa en diagonal izquierda. Descendemos por un terreno rocoso con bastante pendiente, sin camino ni hitos. En breve alcanzamos el Racó de s’Avenc, se trata de una pequeña entrada del mar entre altas rocas desechas por la acción del mar y del viento. En este rincón desemboca el Canal de s’Avenc. Desde aquí seguimos unos metros por el cauce del torrente y después lo abandonamos para continuar por un sendero definido y marcado con hitos.
Este sendero sube suavemente paralelo al Canal de s’Avenc alejándose de la costa. Unos trescientos metros más arriba llegamos a un grupo de árboles, donde vemos una pequeña construcción derrumbada y a su lado, un pozo con una ancha boca y un pino que crece en su brocal de piedra. Se trata del S’Avenc des Carregador una sima natural que fue modificada por el ser humano para aprovechar el agua que se acumulaba en su interior, ejemplo de adaptación humana en un entorno difícil, duro y seco.

Pla de las Basses
Desde este sitio giramos en diagonal derecha e iniciamos una larga subida por un terreno con bastante pendiente, rocas y carrizo. No hay camino, pero sí una hilera de hitos que conviene no perder de vista. A medida que ascendemos las vistas se van ampliando. Al llegar al punto más alto aparece frente a nosotros una extensísima llanura en dirección norte, conocida como Pla de las Basses y más a nuestra derecha observamos una bellísima panorámica que comprende el mar abierto con las bahías de Pollença y Alcudia y las penínsulas de Levante y Alcudia.
El Pla de las Basses es una zona relativamente llana (“pla”), una especie de meseta más suave de forma casi circular, rodeada de montañas y mar con una vegetación típica mediterránea, con pinos, carrizo y matorral. El nombre “Basses” hace referencia a pequeñas depresiones donde puede acumularse agua en épocas húmedas. Es un tramo más “descansado” con menos vistas directas al mar. Encaminamos nuestros pasos, por una estera de carrizo, hacia un enorme pino solitario que vemos en el centro del Pla.

Avenc des Pi
Este pino esconde el Avenc des Pi. Se trata de una sima natural o agujero vertical en el terreno kárstico de unos 130 m de profundidad. Está bastante escondido y no está señalizado. No hay protección ni vallas por lo que hay que tener mucho cuidado al acercarse. Desde aquí continuamos por la parte más llana formada por un terreno sin vegetación de color rojizo. Nos dirigimos hacia el borde de los acantilados, una vez sobrepasada la Punta del Vent, donde arranca un bonito camino de piedra que sube suavemente en diagonal izquierda.

Camí Vell del Far
Este camino, a la sombra de pinos y matas, nos deja en la carretera del Far de Formentor cerca del kilómetro 16. Tomamos esta carretera por nuestra izquierda y avanzamos unos doscientos metros, luego la abandonamos para seguir por nuestra derecha por el Camí Vell del Far. Este camino se inicia en Cala Murta y llega hasta el Faro de Formentor. Se trata de un antiguo camino de herradura que fue construido en el siglo XIX para transportar las piedras con las que se construyó el Faro. Fue utilizado además de por los trabajadores del Faro, por guardas y habitantes de la zona. El camino se dejó de usar cuando se inauguró la actual carretera en 1.951, llegando a compartir algunos tramos.
Actualmente hay tramos bastante deteriorados, por haberse erosionado su trazado y derruido los “marges” sobre los que se sujetaba. Hoy es conocido sobre todo por senderistas y aficionados al patrimonio natural porque combina: vistas espectaculares sobre el Mediterráneo, tramos empedrados históricos, vegetación típica mediterránea, y un ambiente mucho más tranquilo que la carretera turística principal. La titularidad del camino correspondía al Estado, pero se ha recuperado e incorporado a la red de caminos públicos del Consell de Mallorca, formando parte de la Ruta de la Pedra en Sec o GR-221.

Final de la ruta
Caminamos un kilómetro por este precioso camino y descendimos de nuevo a la carretera. Desde aquí ya solo nos quedan otros doscientos metros de asfalto para llegar al punto de partida en el aparcamiento del Mirador del Racó d’en Tomás, donde damos por finalizada esta fantástica ruta.
Los componentes del grupo hemos sido: GRUPO GMMHIIB y yo Juan González Blázquez como guía.





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