INTRODUCCIÓN de la ruta “Puig Caragolí por el Camí de ses Basses y Pas dèn Miquel”
La ruta “Puig Caragolí por el Camí de ses Basses y Pas dèn Miquel”, es una excursión circular muy representativa de la Tramuntana de Valldemossa: mezcla caminos históricos, encinar profundo, pasos tradicionales y algunos de los miradores más espectaculares de la sierra. La ruta comienza ascendiendo desde Valldemossa por el Camí de ses Basses, un antiguo camino forestal de gran belleza que atraviesa el encinar de Son Moragues. Desde allí enlaza con el Camí de s’Arxiduc, donde el paisaje cambia radicalmente. Sube a la cima del Puig Caragolí que ofrece panorámicas muy amplias sobre la Serra de Tramuntana. Recorre el Camí de s’Arxiduc siguiendo la cresta de las zonas altas de la montaña. Después llega a la Cova de l’Ermità Guillem, una pequeña cueva-eremitorio, escondida entre roca y encinas, que aporta un aire histórico y contemplativo al recorrido. Y regresa por el Pas d’en Miquel y el Camí del Ranxo d’en Sutro.
DATOS TÉCNICOS de la ruta “Puig Caragolí por el Camí de ses Basses y Pas dèn Miquel”
- Fecha de Inicio: 25 mayo 2026
- Hora de Inicio: 09:40
- Distancia: 9,61 km
- Altitud min: 442 m
- Altitud máx: 944 m
- Desnivel Positivo: 588 m
- Desnivel negativo: 588 m
- Altitud inicial: 442 m
- Tiempo Total: 05.49
- Tiempo Caminando: 04:50
- Velocidad media: 2,2 km/h
- Circular
- Moderada


https://www.relive.com/view/v1OwkrWkNXO
ITINERARIO de la ruta “Puig Caragolí por el Camí de ses Basses y Pas dèn Miquel”
- Calle de ses Oliveres de Valldemossa
- Camí de ses Basses
- Camí de ses Fontanelles
- Camí de s’Arxiduc
- Puig Es Caragolí
- Cueva de l’ermitá Guillem
- Pas d‘en Miquel
- Camí de ses Fontanelles
- Mirador de ses Basses
- Mirador de sa Regata de les Onze
- Camí del Ranxo d’en Sutro
- Camí de ses Basses
- Calle de ses Oliveres de Valldemossa
DESCRIPCIÓN de la ruta “Puig Caragolí por el Camí de ses Basses y Pas dèn Miquel”
La ruta “Puig Caragolí por el Camí de ses Basses y Pas dèn Miquel”, tiene como objetivo coronar la cima de esta montaña, situada a 944 m de altitud, partiendo de Valldemossa y recorriendo el Camí de ses Basses, el Camí de s’Arxiduc, el Pas dèn Miquel y el Camí del Ranxo d’en Sutro.
El punto de partida de este itinerario lo he situado en la Calle de ses Oliveres de Valldemossa. Allí dejamos aparcado nuestro coche y comenzamos a caminar en dirección a la barrera de Son Gual Petit que se encuentra al final de esta calle. A la izquierda de la barrera arranca el Camí del Teix que durante un tramo discurre paralelo al torrente de Son Gual y a la pista que conduce a las casas de Son Gual Petit.

Camí de ses Basses
Enseguida comienza a ascender. Cruzamos un portell en una pared seca y un poco más arriba llegamos a una barrera de acebuche, que da acceso a la finca “Muntanya del Voltor”. Al otro lado de la barrera hay una garita donde en la época de más afluencia de senderistas se sitúa un vigilante para el control de las personas previamente autorizadas para entrar en la finca. Sin llegar a traspasar la barrera giramos a la derecha donde arranca el Camí de ses Basses. Aquí se inician dos itinerarios marcados con los números 1 (Camí de s’Arxiduc-Camí des Cairats) y 2 (Camí de ses Basses-Camí de ses Fontanelles).
Comenzamos a ascender lentamente por el Camí de ses Basses. Es uno de los caminos tradicionales que suben desde Valldemossa hacia la zona alta de la Serra de Tramuntana y conecta con el Camí de s’Arxiduc. En muchos tramos es un antiguo camino de carro relativamente ancho, con muros de contención, curvas suaves y restos de piedra seca y aunque está algo abandonado en partes, todavía se reconoce bien la obra original.

Bifurcación
Normalmente asciende de manera bastante cómoda sin pasos técnicos, pero con pendiente constante. A medida que ascendemos podemos contemplar magníficas vistas sobre Valldemossa, s’Estret, Na Bombarda, Na Fatima y la Moleta de Pastoritx. Al finalizar la primera subida nos encontramos con un portillo con barrera en una pared de piedra seca, que da acceso a la Finca Pública de Son Moragues, perteneciente al Govern de les Illes Balears y catalogada como monte público desde finales del siglo XX. Nada más franquear la barrera vemos un indicador que anuncia la dirección de la Ruta de Catalina Homar.
Pocos metros después llegamos a una bifurcación. El ramal de la izquierda es el Camí del Ranxo d’en Sutro y por él siguen conjuntamente los itinerarios 1 y 2 y por él regresamos al final de la excursión. De frente prosigue el Camí de ses Basses y el itinerario 2. Avanzamos por este camino que se adentra en un denso y fresco encinar y que durante un trecho avanza llaneando. Estamos en la zona de Ses Basses. Poco después cruzamos el Canal d’en Gordo, una torrentera que desciende por la vertiente sur de la montaña de Ses Fontanelles. La subida por esta torrentera ya fue objeto de otra ruta.

Camí de ses Fontanelles
A partir de aquí el camino comienza a ascender dibujando numerosas lazadas para suavizar la subida. Discurre siempre por el encinar y atraviesa varias vaguadas en las que se ven restos de la antigua actividad de los carboneros. Este ancho camino de carro finaliza en una Sitja, que atravesamos, y tomamos el sendero que nace frente a nosotros. Ahora la pendiente es más pronunciada. En un claro del bosque vemos, a nuestra izquierda, un promontorio rocoso al que subimos para observar la panorámica que ofrece.
Más arriba el encinar desaparece dando paso a una zona rocosa. Aquí el sendero es poco claro, sin embargo hay hitos y postes del Itinerario 2 que señalan la dirección que tenemos que seguir. Poco después desembocamos en el Camí de ses Fontanelles, señalizado con un indicador. Por la izquierda continúa el Itinerario 2 hasta conectar con el Camí del Ranxo d’en Sutro. Por la derecha avanzamos unos metros hasta encontrarnos con el Camí de s’Arxiduc, por donde pasa el Itinerario 1.

Pla dels Arìtges
Toda esta zona es conocida como Plà dels Arítges, no es un “pla” agrícola típico mallorquín, sino una especie de meseta de montaña relativamente llana situada alrededor de los 900 metros de altitud, rodeada de crestas, encinas dispersas, vegetación baja, matorral mediterráneo y roca caliza. Tiene un paisaje muy abierto y pedregoso. El topónimo viene de la aritja balear, una planta espinosa típica de la Tramuntana adaptada al viento y la roca.
Camí de s’Arxiduc
Alcanzado el Camí de s’Arxiduc lo tomamos por nuestra izquierda. Este emblemático camino, hoy integrado en la Ruta de la Piedra en Seco o GR 221, fue mandado construir por el Archiduque Luis Salvador de Austria, un aristócrata, naturalista y enamorado de Mallorca que diseñó este sendero en 1883. No fue creado para comunicar pueblos ni transportar mercancías o para el trabajo rural, como muchos caminos antiguos de la Tramuntana, sino simplemente para disfrutar del paisaje. El Archiduque quería recorrer la sierra a caballo y contemplar el mar desde los acantilados.

Tiene una trazada muy panorámica y elegante para la época. Gran parte del sendero está construido con muros de contención, escalones de piedra, curvas en zigzag y tramos empedrados. Una de sus señas de identidad es que recorre zonas altas de la montaña siguiendo la cresta. Desde allí hay vistas abiertas al Mediterráneo, a los acantilados y a lugares como Sa Foradada. Forma parte de uno de los itinerarios más hermosos entre los que recorren Mallorca porque mezcla historia, patrimonio rural, paisaje de montaña y panorámicas costeras muy abiertas.
Puig Es Caragolí
Proseguimos recto en subida, por este hermoso camino, para dirigirnos al Puig Es Caragolí. Pasamos por una especie de mirador natural que nos ofrece una buena panorámica de Deià. Poco después llegamos al Puig Es Caragolí, a cuya cumbre se accede por un corto caminito que sale a mano derecha. Esta cima está situada a 944 m de altitud y ofrece unas vistas panorámicas extraordinarias. Podemos distinguir Deià, el Moncaire, el Puig Major, Penyal de Migdia, el Massanella, el Puig de Sa Galera, el Puig des Vent, el Teix, etc.

Después de disfrutar de esta auténtica maravilla, regresamos al camino y avanzamos hasta la desviación señalizada que conduce a Deià. Se trata de una variante del GR 221 que sigue el trazado del Camí dels Cingles de Son Rullán, que obviamos ya que no es nuestro objetivo y fue objeto de otra ruta. Progresamos un poco más y nos acercamos al borde de los acantilados, por donde caminamos durante unos veinte minutos. sin duda uno de los tramos más espectaculares e impresionantes del camino. No es recomendable pasear por aquí si se tiene vértigo.
Camí de s’Arxiduc
Descendemos por un tramo donde el camino traza una curva cerrada y donde se hacen más evidentes los muros de contención. Cerca de aquí se encuentra el Pas de Son Gallard también llamado Pas de ses Tres Pedretes, uno de los pasos más expuestos y serios de la zona del Teix, por el que se desciende al Camí de la Muntanya salvando los Cingles de Son Rullán. Desde aquí ya podemos ver a nuestra derecha una bonita estampa de Sa Foradada.

Proseguimos la caminata teniendo frente a nosotros una fantástica panorámica en la que destaca en primer plano Sa Talaia Vella con la caseta- refugio del Archiduque en su cima. A continuación asoma el Puerto de Sóller y al fondo se divisan cimas como la Mola de Planicia, el Puig de Galatzó, la Fita del Ram, etc. Continuamos cresteando y luego vamos perdiendo altura alejándonos de los riscos. Más abajo, el camino se bifurca. Por la derecha continua el Camí de s’Arxiduc que tras acceder a la finca “Muntanya del Voltor” en breve llega al Coll de Son Gallard (766 m) donde finaliza.
Cueva de l’ermiá Guillem
Nosotros continuamos de frente, siguiendo el Itinerario 1. Obviamos otro ramal que sale por nuestra derecha, por el que también se accede, saltando un “botador”, a la finca “Muntanya del Voltor” y después se une al Camí de s’Arxiduc. En este sitio se encuentra la Cueva de l’ermitá Guillem, uno de los lugares más curiosos y misteriosos de la zona alta de Valldemossa. Fue un pequeño eremitorio de montaña, donde al parecer vivió un ermitaño llamado Guillem hasta aproximadamente 1635.

La cueva no es una gran cavidad espectacular sino más bien es un abrigo rocoso profundo, parcialmente acondicionado, con pequeños muros, bancos, aperturas tipo ventana y restos de ocupación humana. Dentro se ven pequeñas repisas, un altar improvisado, inscripciones, textos espirituales y objetos dejados por visitantes. Visitada la cueva proseguimos por nuestro itinerario que ahora inicia un descenso hacia el Corral des Bous, un rincón escondido, silencioso, muy auténtico. El camino es un sendero, bastante resbaladizo, que baja por la ladera de la montaña dibujando varias lazadas.
Pas d’en Miquel
Al final del descenso alcanzamos el Torrent de sa Noguera, donde nos encontramos con una bifurcación. El camino de la derecha se adentra en el Corral des Bous y continúa en descenso hasta el Pla des Pouet. Nuestro itinerario sigue por el sendero de la izquierda que se dirige al Camí de ses Fontanelles. Subimos por este sendero con fuerte pendiente, teniendo a nuestra derecha una importante caída. En la subida nos topamos con el Pas d‘en Miquel, que en realidad es un tramo del camino que discurre por un abrupto costero de peñascos. No es un paso extremadamente técnico, pero sí es estrecho, agreste, encajado entre roca caliza, con fuerte pendiente, algo expuesto en puntos concretos.

Superado el paso entramos en una zona algo más llana y luego alcanzamos un cruce de varios caminos señalizados. Por la derecha tenemos el camino que lleva al cercano Mirador de sa Regata de les Onze, que tomamos luego. También a la derecha tenemos el Camí del Ranxo d’en Sutro y por él siguen conjuntamente los itinerarios 1 y 2 y que tomaremos después. Y a nuestra izquierda se encuentra el Camí de ses Fontanelles, que viene desde el Camí de s’Arxiduc. Tomamos brevemente este camino para dirigirnos al Mirador de ses Basses, que se encuentra a unos diez metros a la derecha del camino, a 786 m de altitud. Este mirador ofrece buenas vistas sobre el Valle de Valldemossa, S’Estret, Palma y su Bahía.
Mirador de sa Regata de les Onze
Visitado este mirador volvemos al Camino de ses Fontanelles y regresamos hasta el cruce de caminos señalizado, para continuar hasta el Mirador de sa Regata de les Onze, antes llamado mirador de Son Gual. Este mirador, situado en el corte del acantilado, a 775 m de altitud, es una plataforma natural de forma semicircular, que carece de muros de protección. Ofrece una buena panorámica que abarca desde Valdemossa hasta el Puig de Galatzó.

Desde este mirador regresamos nuevamente al cruce y ahora seguimos por el Camí del Ranxo d’en Sutro. Se trata de un sendero, bastante definido y algo resbaladizo, que inicia un vertiginoso descenso trazando varias lazadas para salvar la pendiente. Tras una larga bajada por la ladera de la montaña llegamos a una Sitja y su barraca y a partir de aquí el descenso se suaviza. Al poco tiempo pasamos por delante de un aljibe completamente en ruinas que tiene a su lado un recién restaurado brocal de una cisterna.
Un poco más abajo desembocamos en el cruce con el Camí de ses Basses, por donde hemos pasado antes. Aquí cerramos el círculo de esta ruta y ya solo nos queda regresar al punto de partida siguiendo el mismo itinerario, pero en sentido inverso, dando por finalizada esta fantástica ruta.





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