INTRODUCCIÓN
La ruta “Mola de Son Pacs desde Son Cabaspre” es una ruta circular que discurre entre la Mola de Son Ferrandell y la Mola de Son Pacs. En su recorrido encontramos numerosos vestigios de la explotación forestal que se practicaba en esta zona. La ruta pasa por una serie de puntos de interés como el Coll de sa Basseta, Sa Cova Rotja, los elementos etnográficos del Pla de l’Aljub, los acantilados del puntal de Son Ferrandell, la Font de s’Almangral, el Pas Vell de Son Brondo, el Coll de Sant Jordi, la Font dels Obits y el Pas Nou. No presenta grandes desniveles y el paisaje está dominado por el bosque de encinas.
DATOS TÉCNICOS
Fecha de Inicio: 05 Junio 2025 Hora de Inicio 09:05 Distancia: 10,54 km Altitud min: 361 m Altitud máx: 734 m Desnivel Positivo: 560 m Desnivel negativo: 560 m Altitud inicial: 445 m Tiempo Total: 05:22 Tiempo Caminando: 03:54 Velocidad media: 2.8 km/h Circular Moderada

ITINERARIO
- Camino de la Coma d’en Llobera
- Coll de sa Basseta
- Pared de piedra, divisoria de los términos
- Mirador natural
- Sa Cova Rotja
- Pla de l’Aljub
- Avenc des Porxo
- Mola de Son Ferrandel
- Puntal de Son Ferrandell
- Font de s’Almangra
- Cova de Son Ferrandell
- Pas Vell de Son Brondo
- Coll de Sant Jordi
- Pas Nou
- Camino de la Coma d’en Llobera
DESCRIPCIÓN
La ruta “Mola de Son Pacs desde Son Cabaspre” tiene por objetivo realizar un recorrido por las Molas de Son Ferrandell y de Son Pacs, ubicadas ambas en el término municipal de Valldemossa, entre la Moleta de Son Cabaspre (Esporles) y la Serreta de Son Más (Valldemossa).
El punto de partida de este itinerario lo he situado en el camino de la Coma d’en Llobera, cerca de las casas de Can Buades, en la carretera que unía Valldemossa y Esporles por el valle de Son Cabaspre. A este lugar se puede llegar desde ambos pueblos. Si es por Valldemossa, tomamos la carretera Ma-10, dirección Banyalbufar y al llegar a la altura del kilómetro 75, nos desviamos a la izquierda, dirección urbanización Shangril-la, por una carretera llena de baches y muy deteriorada al principio. Esta carretera nos lleva en un par de kilómetros al punto de partida.
Si es por Esporles, cruzamos el pueblo por la calle principal (carretera Ma-1100) y al llegar a la altura de la iglesia, giramos a la derecha por el Carrer Nou de Sant Pere. Luego seguimos las indicaciones hacia Son Cabaspre. Después de un par de kilómetros y bastantes curvas, pasamos la entrada a esta urbanización, flanqueada por dos pilares. Pocos metros después, tomamos el desvío a la derecha, ascendente y con bastantes baches y continuaremos hasta encontrar a la derecha el punto de partida. Identificamos rápidamente este sitio porque allí se encuentra un panel informativo de la Ruta de Piedra en Seco, también el típico indicador GR 221, que marca la dirección a Valldemossa y al Refugi de Can Boi y una baja barrera que se abre.

Coll de Sa Basseta
Dejamos aparcados nuestros coches en este lugar y comenzamos a caminar por el Camí de sa Coma Llobera, una pista de tierra con una pendiente bastante acentuada, que arranca detrás de la barrera. En pocos minutos alcanzamos el Coll de sa Basseta, situado a 455 m de altitud. A la derecha, junto al camino detrás de una rejilla está la balsa que da nombre a este collado. Aquí el camino se bifurca. De frente continúa el Camí de sa Coma Llobera y a la izquierda se dirige a una caseta que está a pocos metros y allí finaliza. Seguimos por este camino y enseguida lo dejamos para continuar, por nuestra derecha, por un sendero marcado con dos hitos y un cartel que señala la dirección a Valldemossa.
Comenzamos ahora una subida, que aunque corta es intensa. Luego alcanzamos un pequeño rellano donde vemos una Era de Carbonero y su barraca y seguimos subiendo hasta llegar a una pared de piedra, divisoria de los términos municipales de Esporles y Valldemossa. Superamos la pared por el paso habilitado y entramos en este último término municipal. Poco después salimos unos metros del camino por nuestra izquierda, para acercarnos a un roquedal que constituye un verdadero mirador natural que ofrece estupendas vistas del Valle de Son Cabaspre, con la Mola de Planicia, los Puntals de Planicia y el Puig de Galatzó al fondo.

Pla de l’Aljub
Una vez que hemos disfrutado de esta panorámica, regresamos de nuevo al camino que avanza entre rocas por un tramo bien definido y muy bonito. Enseguida alcanzamos una bifurcación, donde vemos otra Era de Carbonero. Obviamos el ramal de la izquierda y seguimos por la derecha, por donde continúa el GR 221. Pasamos por la parte baja de la carbonera, para luego ir ascendiendo suavemente. Un poco más adelante desembocamos en un camino de carro, que nos cruza perpendicularmente y que tomamos por nuestra izquierda. Poco después conectamos con otro camino de carro transversal, que atraviesa el Pla de sa Mola y que tomamos igualmente por la izquierda.
Avanzamos cómodamente por este camino y unos minutos después giramos a nuestra izquierda, siguiendo unos hitos que nos conducen a Sa Cova Rotja, situada no muy lejos del camino. Se trata de una pequeña cavidad con dos angostas aberturas a ras del suelo, cuyas paredes presentan una tonalidad rojiza. Regresamos de nuevo al camino y continuamos en la misma dirección hasta que en breve llegamos al Pla de l’Aljub, donde vemos varios elementos etnográficos: horno de pan; un sestador o refugio de bóveda, con una chimenea moderna; y un aljibe dividido en balsa para los animales y pozo con brocal para sacar el agua. Hasta no hace mucho estos elementos eran utilizados por leñadores, cazadores, pastores, carboneros y otras gentes de la montaña.

Mola de Son Ferrandell
Desde aquí seguimos por el amplio camino que arranca por la derecha del aljibe y que en suave subida nos lleva hasta el Avenc des Porxo. Se trata de una sima con una gran boca a la que no conviene acercarse demasiado. Avanzamos por este camino y un poco más adelante obviamos el ramal que sale por nuestra izquierda que conduce al Penyal Vermell. Nuestro camino va describiendo una amplia curva a la derecha y llegamos a un cruce de caminos. Por la derecha continuamos luego, ahora seguimos por la izquierda para dirigirnos a la Mola de Son Ferrandell.
Pasamos entre una carbonera y su barraca y a partir de aquí ya no hay camino, pero sí abundantes hitos que nos guían, además el terreno aunque rocoso es fácil de transitar. Así llegamos hasta los acantilados de la zona Sur de la Mola, donde observamos una bella panorámica de Esporles, el Valle de Son Dameto y Son Cabaspre y a lo lejos la Bahía de Palma. Continuamos recorriendo la Mola y alcanzamos su cota más alta a los 734 m de elevación.

Puntal de Son Ferrandell
Seguimos en la misma dirección y pronto llegamos al puntal de Son Ferrandell, también llamado “s’Espoló”, por la forma que tiene de proa de una nave. Es una magnífica atalaya que nos regala unas impresionantes vistas, más amplias y mejoradas de los lugares que ya he mencionado antes. Una vez que hemos disfrutado de este lugar emprendemos el regreso hasta llegar al cruce que he mencionado antes. Aquí tomamos el ramal de nuestra izquierda e iniciamos un fuerte descenso por la ladera de la montaña.
Enseguida vemos a nuestra derecha la Font de s’Almangra, cuya ubicación, a 630 m de altitud, está señalizada con una pequeña flecha roja en la roca. La fuente nace en una cueva natural, llamada Cova de Son Ferrandell o Vermella. En el fondo de la cueva está la surgencia y el agua se acumula en unas balsas naturales. Proseguimos la marcha en la misma dirección por un camino bien definido. Poco después lo abandonamos provisionalmente por la izquierda para acercarnos a los acantilados, próximos al Mirador de Son Matge y al Pas dels Passets, situado a 575 m de altitud que nos ofrece una panorámica espectacular que abarca el puig de Sa Moneda con el mirador que levantó el Archiduque Luis Salvador, el predio de Son Olesa, Vistamar, Sa Talaia Vella, Son Más y el Pla del Rei.

Pas de Son Brondo
Retomamos de nuevo el camino GR 221 y en breve alcanzamos el Pas Vell de Son Brondo, también llamado Pas de Benigne Palos, situado a 577 m de altitud. Es un paso fácil. Es el lugar por donde el camino pasa por un estrecho entre rocas y salva un desnivel describiendo lazadas. Hoy lo encontramos maltrecho cerrado por una alambrada y tubos galvanizados que han sido destruidos para permitir el paso. Seguimos descendiendo hasta llegar a una pared medianera, que vemos a nuestra izquierda y que nos va a acompañar hasta el Coll de Sant Jordi.
En este Collado hay un cruce de varios caminos. El GR-221 cruza la pared por un portillo con barrera que se abre y continúa por el Camí de sa Comuna de Valldemossa que sube a la Mola de sa Comuna. Nosotros cruzamos otro portillo más rudimentario que se ve a la derecha del anterior. Detrás nace un tenue sendero que va descendiendo por el comellar. Más adelante el sendero se convierte en camino de carro que llega hasta la zona conocida como sa Garriga Plana y por tanto bastante llana, donde vemos un gran horno de cal.

Font dels Obits
A continuación tenemos una ancha pista de tierra, antiguo camino carretero, que nos cruza perpendicularmente y que tomamos por nuestra derecha en descenso hacia la vaguada de Son Brondo. Al poco tiempo vemos a nuestra izquierda la Font dels Obits, espectacular fuente construida en una gruta natural en el siglo XVI. Dentro del habitáculo encontramos dos piquetas (Obits). En el centro se levanta una columna con una virgen y el niño Jesús en sus brazos. En la columna hay un escudo heráldico de la familia antigua propietaria de estas tierras. Detrás de la virgen hay una mineta natural. Quedan restos de una tubería de plástico y de una antigua canal de piedra que van justo por el lado del Torrent de Son Brondo hasta llegar a sus casas homónimas.
Visitada la fuente, retrocedemos unos metros y seguimos de frente, dejando el camino por el que hemos bajado a nuestra derecha. Enseguida comenzamos una dura ascensión por una empinada vaguada, con un bonito camino que el tiempo se ha encargado de deteriorar. Unos minutos más arriba cruzamos por un portillo en una pared seca y poco después alcanzamos el Pas Nou.

Pas Nou
El Pas Nou está situado entre la Font dels Obits y la Mola de Son Pacs, a 490 m de altitud. Se trata de un amplio portillo que en su día fue tapiado con pared seca, posiblemente para evitar que el agua que se concentraba en ese punto ocasionara destrozos en la empinada vaguada. Superada la pared continuamos ascendiendo, aunque más suavemente. Pronto el camino hace un giro a la derecha. Avanzamos por este camino, siguiendo los hitos, ya que a veces se difumina entre las rocas y más adelante alcanzamos el camino principal de la Mola de Son Pacs, que tomamos por nuestra derecha.
Avanzamos unos minutos más y llegamos a una importante bifurcación donde conectamos de nuevo con el GR-221. Por la derecha el GR-221 se dirige hacia el Pas dels Passets y el Pas Vell de Son Brondo, que ya conocemos. Por la izquierda el GR-221 conduce, en descenso, hacia el Coll de sa Basseta y Esporles, que es el que tomamos. Aquí cerramos el círculo de esta ruta. Ya solo nos queda regresar al punto de partida, siguiendo el mismo itinerario, en sentido inverso, donde damos por finalizada esta bella excursión.

Los componentes del grupo hemos sido: GRUPO GMMHIIB y yo Juan González Blázquez como guía.






Deja un comentario