INTRODUCCIÓN

DATOS TÉCNICOS

  • Fecha de Inicio: 09 Junio 2025   
  • Hora de Inicio 09:05
  • Distancia: 13,38 km
  • Altitud min: 145 m 
  • Altitud máx: 944 m 
  • Desnivel Positivo: 886 m
  • Desnivel negativo: 886 m
  • Altitud inicial: 145 m
  • Tiempo Total: 07:23
  • Tiempo Caminando: 05:15
  • Velocidad media: 2.6 km/h
  • Ida y Vuelta
  • Moderada
Wikiloc

ITINERARIO

DESCRIPCIÓN

La ruta “Puig Caragolí desde Deià” tiene como objetivo coronar la cima de esta montaña, situada a 944 m de altitud, en la zona noroeste de la Mola del Teix. Recorre el tramo del GR 221 que va desde el Camí de s’Arxiduc a Deà y pasa por los Cingles de Son Rullán.

El punto de partida de este itinerario lo he situado en un pequeño parking gratuito que hay a la entrada de Deià, a la altura del kilómetro 62.6 de la carretera Ma-10 que une Valldemossa con esa localidad. Hay espacio para varios vehículos. Llegamos a este lugar por la mencionada carretera y dejamos aparcado nuestro coche en ese parking. Comenzamos a caminar en dirección a Valldemossa, por una pasarela de madera colocada en el lado derecho de la carretera.

Deià

Camí des Molí

Un poco antes de llegar al km 63, cruzamos la carretera y tomamos el Camí des Molí, donde vemos un indicador GR 221. Este camino, asfaltado, lleva en subida hasta el hotel “Es Molí”y continúa por detrás dibujando algunas curvas. Un poco más adelante finaliza el asfalto y sigue como pista de tierra. Enseguida llegamos a una bifurcación, señalizada con un indicador. Por la derecha la pista de tierra continúa hasta las casas de Can Borrás. Por la izquierda continúa el GR 221, que tomamos.

Se trata de un camino de carro que en muchos de sus tramos conserva su antiguo empedrado. Avanza acompañando el curso del torrente des Castell des Moro. Actualmente ha sido limpiado de maleza y se encuentra en proceso de obras de mantenimiento de sus márgenes. Un poco más adelante cruzamos una pared con un «portell» sin barrera e iniciamos la subida por el lateral izquierdo de la vaguada. Tras unas curvas en subida llegamos a un punto donde, a nuestra izquierda, arranca un imperceptible sendero que conduce al Castell des Moro.

Camí des Molí

Castell des Moro

Abandonamos provisionalmente nuestro GR 221 y tomamos esta senda, muy cubierta por la vegetación. Asciende rápidamente por el bosque, entre la maleza, trazando varias lazadas, hasta llegar a una zona de rocas. Aquí pasamos una pared de piedra seca medio derruida y al otro lado está la vía por la que se accede a esta fortificación. En realidad se trata de una torre de defensa medieval que en la actualidad se encuentra en muy mal estado. El acceso es difícil y peligroso por lo que no recomiendo su visita.

Castell des Moro

Font de ses Rotes

Regresamos de nuevo a nuestro camino y continuamos la caminata ascendiendo por el lomo de la montaña, por un bosque de pinos y matorral. Antes de coronar su arista, da un giro a la derecha y cruza la vaguada; justo después encontramos en el mismo camino a mano izquierda «sa Font de ses Rotes«. Es una fuente de mina construida debajo de un ”marge” y hecha de piedra en seco. Se encuentra en muy buen estado de conservación y es perfectamente accesible. Al fondo hay un pozo o depósito donde se acumula el agua que viene de las infiltraciones bajo tierra y de sus paredes.

Pasada la fuente seguimos el camino bien señalizado con postes GR 221. Este tramo ha sido recientemente modificado por un nuevo trazado, por lo que debemos obviar los ramales que vemos tanto a la derecha como a la izquierda. Pronto alcanzamos el “portell” de entrada al predio de Son Rullán. Aquí nuestro camino gira a la izquierda y avanza recto sobre un bancal de olivos. Más adelante dejamos el olivar y nos adentramos en un tupido encinar, donde ganamos altura rápidamente realizando zigzag.

Font de ses Rotes

Cruce de caminos

Luego nos acercamos por nuestra derecha a un roquedal que constituye un verdadero mirador natural que ofrece buenas vistas de Deià y su costa. Después pasamos por un “rotlo de sitja” junto a un horno de cal en buen estado de conservación. Tras unas cuantas curvas llegamos a las inmediaciones de una gran pica, de forma rectangular, tallada en una gran roca, que vemos a mano izquierda. Hoy estaba sin agua, otras veces la he visto llena. Unos metros después nos topamos con una antigua carbonera, con un horno de pan muy bien conservado.

En este punto hay un cruce de caminos. Por la izquierda podemos ver un claro sendero que se encarama por la inclinada pendiente del encinar para dirigirse al Pas Vell de Son Ripoll. De frente continúa el GR 221, donde una estaca señala que luego gira a la izquierda. Por la derecha el camino conduce entre otros lugares a las ruinas de la ermita de Sant Nofre. Si no se quiere abandonar el GR 221 hay que continuar de frente. En nuestro caso optamos por ir a visitar estas ruinas. El camino se adentra en el espeso encinar del Molí y aparece muy evidente.

Cruce de caminos

Ermita de Sant Nofre

Avanzamos por este camino en suave descenso y al poco rato llegamos a un cruce. Aquí vemos un “rotlo de sitja” y una pica, tallada en una roca, que tiene forma de óvalo irregular. Entre ambos hay una pista que por esta parte también conduce al predio de Son Rullán. Obviamos esta pista y continuamos por el sendero de la izquierda. Descendemos por un pequeño muro rocoso escalonado y a continuación el camino se convierte en una ancha pista de tierra. Más abajo se bifurca. La pista de la derecha se interna en la zona de Sa Planeta. Nosotros seguimos por la pista de la izquierda, ahora en subida.

A veces el camino aparece difuminado y luego vuelve a aparecer. Se trata de seguir la hilera de hitos que en breve nos dejan en las ruinas de la ermita de Sant Nofre. Esta ermita lleva deshabitada más de 225 años. Está situada sobre una loma cerca del llamado Estret de Son Gallard formando un balcón natural sobre el tupido bosque de encinas. Tenía 3 metros de ancho por 4 de largo y aún se mantienen en pie los muros de la capilla que tienen unos dos metros de altura. Junto a estos restos se ven muchos bancales de tierra laborable. El conjunto está cercado por un muro formando un rectángulo.

Ermita de Sant Nofre

Camí dels Cingles de Son Rullán

Visitado este lugar retomamos el camino convertido en bonito sendero que en breve nos lleva a una pared seca donde el camino pasa por un derrumbe. Tras cruzar la pared descendemos unos metros por nuestra derecha para asomarnos al acantilado y disfrutar de la vista. Luego regresamos de nuevo a la pared a la altura del derrumbe. Por la derecha el sendero continúa hasta enlazar con el Camí de la Muntanya, cerca del Estret de Son Gallard. No siendo este nuestro objetivo cruzamos de nuevo la pared e inmediatamente tomamos un tenue sendero, apenas perceptible.

Este sendero muy difuso avanza en suave subida, en dirección oblicua derecha. Más adelante van apareciendo algunos hitos y aunque apenas se alcanza a intuir el sendero, conviene no perderlos de vista. Después de un largo trecho nos aproximamos a la parte inferior de unos acantilados que se yerguen por encima. Un poco más tarde desembocamos en el GR 221, que antes abandonamos, justo donde empieza el Camí dels Cingles de Son Rullán. Una estaca GR 221 señala la dirección en ambos sentidos. Tomamos este camino en subida y la pendiente se va acentuando.

Camí dels Cingles de Son Rullán

Cingles de Son Rullán

Más arriba, aferrándose a la pared de los peñascos, el camino inicia un ascenso espectacular, dibujando varias lazadas para salvar la pronunciada pendiente. En este tramo hay que poner cuidado para evitar los resbalones, sobre todo en descenso, ya que existen muchas pequeñas piedras sueltas. Debido a un derrumbamiento de una parte del camino, se ha instalado una pasarela metálica y una pequeña cadena. Justo en este punto pasa la línea divisoria de términos municipales. Aquí dejamos el término de Deià y entramos en el de Valldemossa.

Poco después alcanzamos la parte alta de los Cingles de Son Rullán, donde hay una especie de mirador natural, que nos ofrece una buena imágen de la Foradada y las casas de Son Marroig. Subimos un poco más y salimos del bosque de encinas. Vemos un indicador GR 221 y un letrero puesto por el Govern de Illes Balears que reza “Fi de finca pública”. Aquí también desemboca el sendero que viene del Pas Vell de Son Ripoll. Continuamos ascendiendo por un roquedal, donde el camino está señalizado con varias estacas GR, hasta desembocar en el Camí de s’Arxiduc.

Mirador natural

Puig Caragolí

Este emblemático camino, hoy integrado en la Ruta de la Piedra en Seco o GR 221, fue mandado construir por el Archiduque Luis Salvador de Austria. Tiene un gran valor constructivo y paisajístico y forma parte de uno de los itinerarios más hermosos entre los que recorren Mallorca. Tomamos este camino por nuestra izquierda dirección al «puig Caragolì» que vemos delante a tiro de piedra. Al llegar a su altura nos salimos momentáneamente de la ruta para acceder a su cima.

Esta cima está situada a 944 m de altitud y ofrece unas vistas panorámicas extraordinarias. Podemos distinguir la Foradada, Cala de Deià, Deià, el Puerto de Sóller, el Moncaire, el Puig Major, Penyal de Migdia, el Massanella, el Puig de Sa Galera, el Puig des Vent, el Teix, etc. Después de disfrutar de estas vistas descendemos al Camí de s’Arxiduc, e iniciamos el regreso al punto de partida, siguiendo el mismo itinerario pero en sentido inverso, solo que esta vez no abandonamos el GR 221.

Puig Caragolì

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