INTRODUCCIÓN

DATOS TÉCNICOS

  • Fecha de Inicio: 23 Junio 2025   
  • Hora de Inicio 09:05
  • Distancia: 10,99 km
  • Altitud min: 382 m 
  • Altitud máx: 944 m 
  • Desnivel Positivo: 631 m
  • Desnivel negativo: 631 m
  • Altitud inicial: 382 m
  • Tiempo Total: 07:23
  • Tiempo Caminando: 05:15
  • Velocidad media: 2.6 km/h
Wikiloc
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ITINERARIO

DESCRIPCIÓN

La ruta “Puig Caragolí desde Ca Mado” tiene como objetivo coronar la cima de esta montaña, situada a 944 m de altitud, en la zona noroeste de la Mola del Teix. Recorre el Camí de la Muntanya, el Camí de s’Arxiduc, el Camí dels Cingles de Son Rullán y Sa Planeta.

El punto de partida de este itinerario lo he situado en el kilómetro 68.5 de la carretera Ma-10 que une Valldemossa y Deià, frente al Hotel Continental, antes Hotel Encinar y anteriormente Ca Madò Pilla, antigua hospedería del Archiduque Luis Salvador. Llegamos a este lugar por la referida carretera y dejamos aparcados nuestros coches en un pequeño espacio que hay a la derecha viniendo desde Valldemossa. Comenzamos a caminar en dirección al hotel. Frente a su aparcamiento, al otro lado de la carretera, arranca el Camí de la Muntanya, una pista forestal que se adentra en un denso encinar y que tomamos en subida.

Aparcamiento en las proximidades del Hotel Continental

Mirador dels Tudons

Unos metros más adelante alcanzamos una bifurcación. El camino de la derecha conduce a la Ermita de la Santísima Trinidad, que en esta ocasión obviamos. El de la izquierda sigue siendo el Camí de la Muntanya y por él continuamos. Poco después vemos a nuestra izquierda el Mirador dels Tudons. Es uno de los miradores mandados construir por el Archiduque Luis Salvador. Se trata de una torre cilíndrica de piedra a la que se accede por unas escaleras, también de piedra. Desde lo alto podemos observar, entre la copa de los árboles, lugares como Sa Foradada, el Monasterio de Miramar, Son Marroig, etc.

Proseguimos la marcha y pronto llegamos a un cruce de caminos donde vemos un llamativo “coll de tordos”. El camino de la derecha es el Camí de ses Ermites Velles que lleva a las ruinas de estas ermitas. El de la izquierda conduce hasta la Cova de Ramón Llull, que se encuentra a pocos metros. A esta cueva se accede por unas escaleras de piedra protegidas por una barandilla. Una puerta metálica que se abre da acceso a una cavidad de reducidas dimensiones donde al parecer se retiraba el beato Ramón Llull para meditar. Esta cueva la visitamos al final de la ruta.

Mirador dels Tudons

Mirador de Son Gallard

Avanzamos por nuestro camino que continúa de frente. Enseguida cruzamos una pared de piedra seca por un pequeño derrumbe atravesado por el camino. Esta pared separa el término municipal de Valldemossa del de Deià. Ahora entramos en este último término municipal. Poco después llegamos a otro cruce de caminos. Por el de la izquierda regresamos al final del recorrido. Ahora seguimos por el de la derecha en suave subida, que nos va acercando a las paredes acantiladas del Morro de s’Eco.

En este punto el camino dibuja una serie de lazadas para salvar la pendiente y en breve nos deja en el Mirador de Son Gallard, una construcción de forma rectangular, con unos peldaños en uno de sus lados. Este mirador permite ver los mismos lugares que el anterior pero más alejados. Un poco más adelante alcanzamos la zona conocida como Estret de Son Gallard. Cruzamos un portell en una rejilla y el camino empieza a trazar largas lazadas en subida. Vemos a nuestra izquierda un ramal que conduce a las ruinas de la Ermita de Sant Nofre.

Mirador de Son Gallard

Coll de Son Gallard

Continuamos subiendo y dejamos a nuestra izquierda la senda que lleva al Pas de Ses Tres Pedreres. Un poco más allá vemos, a nuestra derecha, un resalte rocoso que a modo de mirador natural nos ofrece buenas vistas del entorno. A continuación llegamos a otra pared de piedra seca divisoria de términos municipales y de predios. La superamos por un “botador” y volvemos a entrar en el término municipal de Valldemossa y también en la finca “Muntanya del Voltor”.

Subimos un poco más y alcanzamos el Coll de Son Gallard, situado a 766 m de altitud. Identificamos este collado por un banco de piedra que mandó construir el Archiduque Luis Salvador. En este lugar confluyen varios caminos. El de la derecha parte hacia la cima de la Talaia Vella y al Mirador de ses Puntes. El de enfrente, en bajada, se dirige al Pla des Pouet y a la izquierda tenemos el Camí de l’Arxiduc, por el que seguimos. Este emblemático camino, hoy integrado en la Ruta de la Piedra en Seco o GR 221, fue mandado construir por el Archiduque Luis Salvador de Austria. Tiene un gran valor constructivo y paisajístico y forma parte de uno de los itinerarios más hermosos entre los que recorren Mallorca.

Coll de Son Gallard

Mirador a la Foradada

En pocos minutos alcanzamos otra bifurcación. El ramal de la derecha lleva a la Cueva de l’ermitá Guillen, que en esta ocasión no visitamos. Esta cueva se encuentra en buen estado de conservación y cuenta con algunas pequeñas habitaciones, ventanas y una especie de altar. Seguimos por la izquierda que en breve nos deja en otra pared de piedra seca divisoria de predios. Salvamos la pared por un “botador” y entramos en la finca pública de Son Moragues, dejando atrás la finca “Muntanya del Voltor”.

Avanzamos, ganando altura, por este precioso camino que empieza a ofrecernos unas vistas más amplias. Llegamos al filo de la cresta desde donde podemos ver la caseta- refugio del Archiduque en la cima de la Talaia Vella y también la Foradada, la Cala de Deià, Deià y el Puerto de Sóller. El bonito camino se acerca al borde de los acantilados por donde caminamos durante unos veinte minutos. No es recomendable pasear por aquí si se tiene vértigo. Desde aquí también podemos identificar nuestro objetivo: el Puig Caragolí.

Mirador a la Foradada

Puig Caragolí

Poco después de dejar atrás los riscos vemos a nuestra izquierda los indicadores GR 221 que señalan el descenso hacia Deià por el Camí dels Cingles de Son Rullán. Continuamos un poco más por el Camí de l’Arxiduc hasta llegar al Puig Caragolí que vemos delante a tiro de piedra. Al llegar a su altura nos salimos momentáneamente de la ruta para acceder a su cima. Esta cima está situada a 944 m de altitud y ofrece unas vistas panorámicas extraordinarias. Podemos distinguir la Foradada, Cala de Deià, Deià, el Puerto de Sóller, el Moncaire, el Puig Major, Penyal de Migdia, El Massanella, el Puig de Sa Galera, el Puig des Vent, el Teix, etc.

Después de disfrutar de estas vistas descendemos al Camí de s’Arxiduc y retrocedemos hasta los indicadores GR 221 que señalan la bajada hacia Deià. Al principio el camino, bien señalizado con postes GR, desciende por un roquedal. Luego vemos un indicador GR 221 y un letrero puesto por el Govern de Illes Balears que reza “Fi de finca pública”, se entiende que marca el límite de la finca pública de Son Moragues. A continuación llegamos a un pequeño grupo de encinas y a una especie de mirador natural, desde donde tenemos una buena imágen de la Foradada y las casas de Son Marroig.

Puig Caragolí

Cingles de Son Rullán

Podemos decir que estamos en la parte alta de los Cingles de Son Rullán. Desde aquí el camino, aferrándose a la pared de los peñascos, inicia un descenso espectacular dibujando una infinidad de lazadas para salvar la pronunciada pendiente. Hay que descender con cuidado para evitar los resbalones que nos pueden causar las muchas pequeñas piedras sueltas que existen en este tramo. Debido a un derrumbamiento de una parte del camino, se ha instalado una pasarela metálica y una pequeña cadena. Justo en este punto pasa la línea divisoria de términos municipales. Aquí volvemos a dejar el término de Valldemossa para entrar de nuevo en de Deià.

Los Cingles o riscos de Son Rullán finalizan en el bosque del Molí. Es un espeso bosque de encinas, donde el camino describe pequeñas y numerosas curvas y donde vemos los restos de la antigua actividad de los carboneros. En una curva cerrada que el camino hace hacia la derecha, sale un sendero, poco perceptible, que conduce a las ruinas de la Ermita de Sant Nofre y al Estret de Son Gallard, que obviamos. Seguimos la dirección que indica una estaca GR situada en la misma curva. Vamos descendiendo trazando varias lazadas hasta llegar a un cruce de caminos, justo donde se encuentra un horno de pan muy bien conservado.

Vista desde los Cingles de Son Rullán

Encinar del Molí

Por la derecha podemos ver un claro sendero que se encarama por la inclinada pendiente del encinar para dirigirse al Pas Vell de Son Ripoll. De frente continúa el GR 221, dirección a Deià. Por la izquierda sigue nuestro itinerario. El camino se adentra en el espeso encinar del Molí y aparece muy evidente. Avanzamos por este camino en suave descenso y al poco rato llegamos a un cruce. Aquí vemos un “rotlo de sitja” y una pica, tallada en una roca, que tiene forma de óvalo irregular. Entre ambos hay una pista que por esta parte también conduce al predio de Son Rullán.

Obviamos esta pista y continuamos por el sendero de la izquierda. Descendemos por un pequeño muro rocoso escalonado y a continuación el camino se convierte en una ancha pista de tierra. Más abajo se bifurca. Dejamos la pista de la izquierda, que lleva hasta las ruinas de la Ermita de Sant Nofre y continuamos por la derecha. Esta pista desciende rápidamente y en algunos tramos aparece hormigonada. El encinar ha dado paso a un olivar y el camino ya nos permite ver las casas de Son Rullán en lo alto de una colina.

Horno de cal y Sitja

Sa Planeta

Más abajo, después de una curva cerrada, nos encontramos con otra bifurcación. De frente, el camino lleva, por un lado, a las casas de Son Rullán y por otro a Ses Cases Noves y a la carretera Ma-10. Seguimos por la pista de la izquierda que tras atravesar una zona de bancales se ve interrumpida por una pared de piedra seca. Descendemos unos metros por nuestra derecha y cruzamos la pared por un pequeño derrumbe. Retomamos la pista que ahora se adentra en un espeso pinar. Muy pronto desaparece entre la densa vegetación. Estamos en la zona conocida como “Sa Planeta”.

Aquí se hace imprescindible el uso del GPS, pues la abundante vegetación, la ausencia de camino y señales y un terreno de muchos bancales, puede hacer que no sigamos la dirección correcta. De vez en cuando se vislumbra un tenue sendero que rápidamente desaparece. Después de un tramo de continua lucha con las ramas alcanzamos el Barranc de Son Gallard. Cruzamos el barranc (torrentera) y alcanzamos una pista de tierra que tomamos por nuestra izquierda. Esta pista en subida nos deja en el Camí de la Muntanya, punto donde cerramos el círculo de esta ruta.

Casas de Son Rullán

Desde aquí ya solo nos queda regresar al punto de partida, donde dejamos aparcado nuestro coche, siguiendo el mismo itinerario solo que en sentido inverso, dando por concluida esta fantástica ruta.

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